Genaro García Luna provocó una ola de traiciones al interior del Cártel de Sinaloa a causa de los tributos que pidió al grupo criminal a cambio de favores.

 

La liberación de Iván Archivaldo, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán, costó millones de dólares a su padre y al socio de éste Ismael El Mayo Zambada pero también la entrega de varios de sus hombres, a quienes pusieron en charola de plata para ser capturados por García Luna, de acuerdo con el libro El Licenciado. García Luna, Calderón y el narco, del periodista J. Jesús Lemus.

“La cúpula del Cártel de Sinaloa también entregó a varios de sus hombres, jefes de células y operadores financieros, a fin de hacer lucir el trabajo de García Luna”, relata Lemus.

La lista de los hombres y mujeres traicionados por sus jefes -El Mayo y El Chapo– para pagar la libertad de Archivaldo incluyó al menos a 16 personas y otros 285 integrantes de menor nivel dentro del cártel, de acuerdo con fuentes y cifras oficiales consultadas por Lemus.

El Chapo sacrificó incluso a su primo hermano Alfonso Gutiérrez Loera El Canelo como parte de los acuerdos de colaboración con García Luna. La dinámica del poderoso funcionario del gobierno de Felipe Calderón -ahora juzgado en Estados Unidos donde está recluido- incluía pedir la entrega de integrantes específicos del grupo criminal.

Tal fue el caso de la entrega de Carlos Ramón Rocha, el Cuate, que fue solicitado expresamente por García Luna ya que era un objetivo involucrado en unas 40 investigaciones iniciadas por la DEA. Con ello, García Luna se llevaba el reconocimiento del gobierno de Estados Unidos.

García Luna quería ser director general de la Interpol a nivel internacional por lo que entre mayo y diciembre de 2008 las traiciones al interior del Cártel de Sinaloa se aceleraron con la puesta en manos de las autoridades a los 285 narcotraficantes de menor monta.

“Esto hizo lucir a García Luna como el implacable perseguidor del narco”, apunta Lemus.

Las cifras oficiales publicadas en el libro de Lemus sobre los golpes al Cártel de Sinaloa con la incautación de drogas, vehículos, inmuebles y los arrestos -incluidos los arreglados- apuntan a una farsa.

“El combate al Cártel de Sinaloa por parte de la Policía Federal Preventiva (PFP) solamente fue ficticio”, sentencia Lemus.

El periodista enumera las evidencias de esa farsa que fue el combate a la gente del Mayo y el Chapo: no hubo aprehensiones de los principales jefes de la estructura criminal y las detenciones de algunos integrantes y decomisos de armas droga y dinero del cártel “apenas fueron victorias pírricas”, es decir, insuficientes.

Algunas cifras que evidencian lo ficticio del combate a ese cártel son: los 312 detenidos por la SSP como miembros del Cártel de Sinaloa sólo representaron 8.9 por ciento de todos los llevados a proceso entre diciembre de 2006 a julio de 2009; los vehículos incautados representaron 6.4 por ciento del total, las armas, el 2.2 por ciento de todas las decomisadas, el monto en dólares confiscados fue de 0.004%, la marihuana representó sólo el 5.3 por ciento del todo el volumen sacado de circulación, la heroína decomisada a la gente del Chapo fue 2.1 por ciento y la cocaína fue 0.001 por ciento de todo lo que incautaron en el país la policía y las fuerzas federales.

En contraste, Lemus señala que hubo un costo para las corporaciones pues en ese combate ficticio contra el Cártel de Sinaloa hubo decenas de policías muertos. Entre 2006 y 2009 fueron abatidos 169 de los agentes de la Secretaría de Seguridad Pública con diversos criminales en todo el país.

Los asesinatos y abatimientos de policías federales a manos de los sicarios sinaloenses representaron 20.5 por ciento de todos los homicidios de policías federales suscitados en el país entre 2006 y 2009, revela Lemus.

El Cártel de Sinaloa mantuvo así cercanía con García Luna a cambio de dólares y traiciones.

Fuente: Agencias

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