Un insólito caso de asesinato se vivió esta semana en Buenos Aires, Argentina, pues un grupo de muchachos entró a robar a una carnicería en el barrio de Barracas, pero uno de ellos se topó con la muerte. El carnicero del negocio disparó contra uno de los implicados y posteriormente fue detenido por las autoridades locales.

El hombre se encontraba en el establecimiento con otros dos compañeros de trabajo y al ver a los delincuentes tomó el arma y abrió fuego de inmediato, y no se percató que una bala le había llegado a uno de ellos en el pecho. El muchacho fallecido fue identificado con el nombre de Gonzalo Ariel Hermosilla, de 21 años.

El joven tirado en el piso pidió a sus “amigos” que le lleven al centro médico más cercano, pero finalmente fue un vecino quien lo auxilió con su propio auto al Hospital Penna, donde murió horas después. Los compañeros de Hermosilla quisieron cobrar venganza e intentaron incendiar el local de comida.La Policía local llegó a la escena de los hechos y por orden de la fiscal María Acosta, a cargo del Juzgado en lo Criminal y Correccional N° 58, arrestó al carnicero por “homicidio simple”. Este delito tendría una pena comprendida entre 8 y 25 años de prisión. Este caso hizo recordar a un jubilado de 71 que mató a un ladrón que entró a robar a su casa; el hecho fue muy sonado en el país argentino.

Hay antecedentes que podrían dar indicios de que el dueño del negocio podría quedar absuelto, ya que anteriormente otro carnicero, Daniel Oyarzún, mató a un delincuente y al final quedó libre. En aquel caso, la defensa argumentó que fue en legítima defensa y dijo en TN Noticia que “no volvería a hacer lo mismo”.

Fuente: Agencias

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