Además del reconocer la labor de los héroes Insurgentes, quienes nos permitieron ser una nación independiente de la monarquía española, las Fiestas Patrias son para los mexicanos sinónimo de una cena que reúne los sabores y tradiciones de la cocina local.

Sin embargo, en estos tiempos, no se puede pasar por alto que alguno de nuestros invitados podría ser una persona vegetariana o vegana, por lo que te compartimos una serie de variantes de los platillos más representativos de la noche mexicana dentro de estos estándares.

Pozole, chiles y tostadas, entre otros. Ya sea por un hábito fijo o con el fin de probar algo distinto la noche de este 15 de septiembre, no puedes dejar de probar estos manjares en versiones más amigables con el reino animal, que además ofrecen un nuevo giro a los sabores que ya conoces.

Pozole de vegetales

Uno de los caldos por excelencia. No sólo por su centenaria herencia ritual y por su naturaleza icónica (al ser una oda del uso del maíz en nuestra gastronomía), sino también por su versatilidad.

El pozole puede ser verde, blanco o rojo. También puede ser de cerdo, de pollo, de res, de mariscos o simplemente de vegetales.

La esencia del platillo son los granos de maíz pozolero, que se mezclan en un caldo que reserva el sabor del resto de los ingredientes. Por ello, no basta más que un montón de sazón y algunos vegetales para reemplazar a las carnes que usualmente se le agregan. El resto de los ingredientes (los que dan colores al caldo; así como la lechuga, la cebolla picada, el orégano, los rábanos y otros acompañamientos, respetan por completo las dietas vegana y vegetariana.

Tomando esto en cuenta, algunas de las opciones para sustituir las proteínas son flor de calabaza, champiñones o setas; en todos los casos, sazonándole con hierbas de olor.

Si lo que buscas es mayor consistencia, la carne puede ser sustituida por soya texturizada, un favorito para imitar las proteínas animales en otros platillos, como la imitación cochinita pibil, el chilorio vegano o la pancita de soya.

Pozole rojo con setas

Una de las creencias erróneas por las que la gente no se anima a hacer pozoles sin carnes, es porque se piensa que este producto es lo que da sabor al platillo, y sin cerdo, pollo u otra proteína animal en la ecuación, el pozole quedará insípido.

Pese a que podrás comprobar que el pozole blanco tiene un sabor excepcional con los vegetales por sí solos, si no sientes seguridad, puedes probar haciéndolo rojo o verde, cuyos ingredientes, más que dotar de color, son una bomba de sabor. Para el caso del pozole rojo, la estrella es el chile guajillo, mientras que el verde puede hacerse con tomates, cilantro y chiles serranos.

Chile en nogada

La estrella de la noche. No sólo se trata del platillo más exquisito y complejo en preparación de las fiestas patrias, también su vista lo hace el más representativo, pues con sus colores representa a la bandera mexicana.

El verde lo da el chile; el blanco, la nogada, su mágica salsa; y el rojo, la granada, uno de los ingredientes de temporada que, además de su emplatado, hacen al chile en nogada propio de estas fechas.

Para que esta receta se pueda acoplar a la dieta vegana, hay dos temas principales a tomar en cuenta: la salsa, que tiene contiene leche, y el relleno, que es un picadillo de carne con frutos secos.

En esta variante, te sugerimos cambiar la carne molida por lentejas. Una taza y media de la leguminosa rinde para unos cuatro chiles. El picadillo de lentejas se puede acompañar con pera, durazno, pasas, almendras, plátano macho, clavo, canela y alcaparras; sin olvidar los sazonadores, como sal y ajo.

Algunas personas hacen la nogada con leche evaporada, yogurt e incluso leche condensada. Si sigues una dieta lacto-vegetariana, basta con cambiar el relleno y seguir el resto de la receta original.

Estos chiles en nogada veganos te transportarán a la ciudad de Puebla. Este platillo es una de las estrellas de la gastronomía mexicana.
¿Encuentras la diferencia entre el chile en nogada vegano y uno tradicional?

Para la receta vegana, lo ideal es cambiar la leche tradicional por leche de almendras, y, para ayudar a que la nogada obtenga su consistencia sedosa, puedes recurrir al uso de un pan vegano (busca uno que no utilice levadura; puedes encontrar bagels, bolillos, baguettes u otros). Procura usar el migajón del pan, y evita las cortezas. Desde luego, el resto de la receta se mantiene intacto: azúcar, vino blanco, sal y, desde luego, la nuez de castilla, que también le da consistencia, sabor y el nombre al platillo.

Si bien, es evidente cuáles son los demás ingredientes que conforman al chile en nogada, te lo recordamos, para evitar que por enfocarte en los sustitutos, te olvides de lo esencial: Chiles poblanos asados y desvenados, uno por porción; granos de granada; y, de manera opcional, perejil, en picadas finas.

Pambazos veggie

El chorizo es el agente problemático en este clásico, no sólo de la Noche Mexicana, sino del día a día en las calles de México; y los texturizados de soya con sabor a chorizo son una opción genial para que se trate de una receta amigable con las personas vegetarianas y veganas.

Este sirve para el relleno, revuelto con papas machacadas. También procura buscar o elaborar pan vegano, evitando el uso levadura.

Te gustan los pambazos? Prueba esta receta de pambacitos vegetarianos

Para variantes veganas del queso y la crema, lee los consejos al final de esta nota.

Tostadas

Así como los tacos, las tostadas son una de las joyas que el maíz nos ha dado, que nos sirven como vehículo para deliciosos guisos y preparaciones, pero al mismo tiempo se convierten en una parte de la receta.

En la noche mexicana, las tostadas juegan un papel clave. Entre la gran variedad de tostadas que pueden prepararse, hemos decidido incluir en la lista dos clásicos que pueden revolucionarse en algunas de las propuestas más interesantes de la cocina vegana:

Tinga de zanahoria

Originalmente de pollo, y a veces de res, la tinga es una preparación sazonada en una salsa de chipotle con una gran presencia de cebolla blanca en rajas, donde la proteína principal suele ir deshebrada.

En esta variante, las hebras de carne se transforman en zanahoria rallada, que logra una textura muy interesante, y logra un giro especial.

La zanahoria puede sustituirse por setas o incluso rajas de pimiento morrón. De preferencia, anaranjado o rojo.

Tinga de zanahoria| Recetas Nestlé

Pata de setas

La pata es uno de esos platillos que prácticamente no necesitan presentación. En este caso, no hay puntos medios, o le amas o le odias.

Como nosotros amamos las tostadas de pata, te sugerimos una preparación de setas que se asemeja al platillo mexicano de manera tan fiel que casi puede conservar el nombre, aunque, en estricto sentido, ya no incluya la pata del cerdo, cocida en vinagre.

Al igual que la receta original, el secreto está en la marinada de los ingredientes en vinagre blanco, comino, cebolla, orégano, hojas de laurel, zanahorias y sal. La versatilidad de las setas casi te hará dudar si no estás comiendo una pata tradicional.

Para variantes veganas del queso y la crema, lee los consejos al final de esta nota.

Sopes, gorditas y garnachas

Siguiendo la línea del maíz como el centro de buena parte de la comida mexicana, no es difícil pensar que sopes, gorditas y otras garnachas se pueden convertir en platillos perfectamente vegetarianos cuidando que sus rellenos no incluyan proteínas animales.

De hecho, existen diversas recetas clásicas que ya omiten estos productos, como el tradicional sope de frijoles o las gorditas de habas.

Sólo ten en mente que en muchos puestos callejeros o recetas, estos guisos se hacen con manteca de cerdo, por lo que, si planeas comprar las garnachas en lugar de elaborarlas, te sugerimos hacer expresa tu intención de que no se incluya este ingrediente en la receta.

Queso y crema

Un elemento que es clave en estos platillos, así como en los pambazos y las tostadas, y puede resultar problemático para los consumidores veganos, son el queso y la crema.

Para el queso, existen en el mercado una gran variedad de imitaciones tan eficaces que te costará hallar la diferencia con uno de leche de origen animal.

Sin embargo, si quieres lucirte aún más, existen en YouTube una gran variedad de tutoriales para la elaboración casera de estos. Te compartimos a continuación uno de los videos más útiles para realizar una imitación de queso fresco, ideal para acompañar con estos platillos.

En el caso de la crema ácida, o crema agria, en el mercado también existe una variedad amplia de sustitutos, pero, siendo honestos, la gente huye de estas propuestas porque su precio es muy elevado.

Si deseas ahorrarte unos cuantos pesos, puedes elaborar tu propia crema ácida, a base de tofu:

Sólo necesitas licuar este ingrediente con leche de origen vegetal, agregando un toque de limón para dar el elemento de acidez, y unas pizcas de sal para potenciar el sabor del producto.

Recuerda, la cantidad de leche que pongas en la receta determinará cuán líquida o espesa es tu variante de crema.

Ahora sí, ¡A disfrutar y que viva México!

Fuente: Agencias

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