Un Tribunal Federal de Estados Unidos acusó este martes a dos ciudadanos mexicanos por un intento de tráfico de personas, en el que al menos 51 migrantes murieron sofocados tras ser abandonados al interior de un tráiler en San Antonio, Texas.

De acuerdo con documentos judiciales estadounidenses, los dos mexicanos, quienes fueron detenidos tras el incidente, fueron acusados de poseer armas de fuego mientras estaban en Estados Unidos de forma ilegal.

Los migrantes fallecidos, 39 hombres y 12 mujeres, fueron hallados en la caja de un tráiler en el que eran trasladados clandestinamente, el cual fue abandonado a las afueras de la ciudad del sur de Texas.

Estos hechos ocurrieron la noche del lunes 27 de junio, cuando un empleado de San Antonio escuchó una llamada de auxilio cerca de una carretera donde estaba trabajando y abrió la puerta trasera del camión, donde halló a decenas de cuerpos hacinados.

Cuarenta y seis personas fueron encontradas muertas en el tráiler, mientras que otras 16 fueron trasladadas a hospitales en graves condiciones de salud relacionadas con el calor, de las cuales cinco murieron este martes.

Según el presidente Andrés Manuel López Obrador, 22 de los muertos son mexicanos, siete de Guatemala y dos de Honduras.

Se ha abierto una investigación federal por “sospecha de trata de personas”, anunció el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos.