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“Disfruta la vida, que un día se te acaba, bato”: El Narco

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Opinión de Juan Pablo Becerra-Acosta M |El Universal |

Reviso cuentas criminales en redes sociales, especialmente en TikTok e Instagram, y me queda claro que la guerra contra el crimen organizado ya se perdió ahí. Y se perdió de fea manera. Desgraciadamente, son un éxito los perfiles para reclutar a mujeres y hombres jóvenes (sí, hay mujeres que se enrolan). La policía cibernética detecta y elimina cinco cuentas y brotan diez más en rincones no tan ocultos.

Es, la del ciberespacio, una hidra criminal imbatible.

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Los militares piden a las empresas que censuren nombres y siglas y los cibernarcos usan emojis y hashtags incontrolables: por ejemplo, una carita con sombrero y un gallo para hablar del señor de los gallos, es decir, Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, y la etiqueta #4Letras para aludir al CJNG.

Pero lo más preocupante no son las habilidades probadas de las y los community managers del crimen organizado, sino las cientos y cientos de personas que quieren ingresar las filas del crimen organizado en cada uno de esos perfiles delictivos, y que, al sumarlas, forman una masa de miles de jóvenes que cada semana piden información para servir al narco y la santa muerte.

Es durísima esa realidad, descorazonadora en tantos sentidos, pero no debemos voltear hacia el otro lado. A la violencia hay que verla de frente para entenderla y desactivarla. No debemos en ningún momento ignorarla o evadirla porque, si caemos una vez más en estado de negación colectiva, la seguiremos normalizando.

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El tejido social roto no se puede remendar si nos negamos a observar las rasgaduras y nos negamos a tejer de nuevo probando nuevas formas de hilar.

Empantanados en la evasión como sociedad, no habrá posibilidad alguna de concluir un análisis profundo y transversal que nos permita diseñar posibles soluciones no sólo para rescatar a esos jóvenes mexicanos, sino para impedir que más adolescentes terminen atrapados en ese inframundo de espejismos, que lamentablemente también es un espacio cotidiano de lo tangible, una opción de vida que ciertamente les da de inmediato mucho dinero a esas chicas y chicos, pero que al final conduce, hay que repetírselos hasta la saciedad, a uno de tres caminos: la cárcel, la muerte o la desaparición. O a los tres, uno tras otro.

El mensaje de seducción criminal es inoculado con gran precisión porque es simple, rotundo, y penetra con gran facilidad en mentes desesperadas por la inmediatez, ávidas de una recompensa súbita en un mundo de carencias lacerantes y desigualdades infames:

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“Ven, disfruta la vida hoy, que un día se te acaba y te quedaste miserable y jodido, bato: Atentamente, El Narco”.

Un post en TikTok, en una de esas cuentas criminales (transcribo, sin enmendar, la forma espantosa que tienen de teclear):

“Que esperas pa unirte a las filas de la familia Pide info mijo Ayuda a tu familia, únete a las 4 letras”.

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Otro:

“Somos gente de don mencho Ay jale Alv”.

A este último lo acompaña una canción cuya letra espantosa dice verdades: “Somos sanguinarios/ somos gente de don Mencho /Me gustó la feria/ desde pobre me hice rico”.

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Uno de los posteos que me dio pesar es el de una joven muy guapa pero con la mirada apagada, como de esclava, bien bélica ella, cantándole un corrido al líder del CJNG. ¿Cuántos comentarios tiene? Más de mil, muchos de ellos de otros grupos: de la Mayiza (Mayo Zambada), de la pulserizza del Cártel de Sinaloa y hasta del Tren de Aragua.

Uno más, muy triste, es de un jovencito de aspecto humilde pero ya disfrazado con cadenotas, ropa de marca, gorra narca, un chaval que canta que le gusta matar con sus cuernos de chivo, apostar en los palenques y beber un chingo (saca un fajo de billetes de su pantalón), y claro, manejar coches deportivos. Más de 400 comentarios, muchos de ellos burlándose de la pinta narca porque en la bolsa trasera del pantalón trae… un cepillo de dientes; vaya, nada que le sirva en un combate real, salvo que fuera John Wick, pero el asunto trágico es lo aspiracional.

“Busco gente que quiera entrarle a la empresa de las 4 letras. Mayores de edad, hombres y mujeres, buen sueldo, adiestramiento, comida, hospedaje, informes al privado”, dice un post que tienta a través de una canción que tienta con armas de alto poder.

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En los comentarios, siempre lo mismo, jóvenes y más jóvenes -de ambos sexos- preguntando por salarios y condiciones de trabajo. Algunos, con ingenuidad, preguntan si al final no los van a matar o desaparecer, y los empleados de los capos canalizan a la chaviza tentándola con al menos ocho mil pesos a la semana, nomás para empezar. $32 mil varos al mes. Que beca ni qué beca.

“se recluta gente parra la empresa 4 letras, inmbox (gente seria, curiosos no) no te pierdas las recompensas en efectivo (847 comentarios, 3,148 likes, 254 compartidos)”.

-Información

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-Al privado men

-info

-Al priv bro

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-información carnal

-Al privado

Los más puestos:

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-Traigo 15 compas que quieren

Los más chicos:

-Soy heroico en free fire (videojuego) y en pb g (otro videojuego de batallas) mato a todos, puedo entrar?

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Los más amolados:

-como le ago para entrar

-yo jalo tengo ami madre y ami papá quiero sacarlos de la pobreza

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-ala orden cansado de la pobresa

Debajo de este solicitante alguien pregunta: -Seguirá vivo este wey?

Lo mismo me preguntaba yo.

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Las más temerarias:

– ¿De casualidad saben si aceptan mujeres?? Aa y piden prepa?

Los más lúcidos de lo que se les viene encima: -me dan seguro que me encontrará mi familia o ne?

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Lo más desesperados:

-puede entrar mi primito de 8 años

Los más peligrosos:

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-reclutan ex kaibil soy de Guatemala

-soy ex militar

Me interesa. Quiero entrarle. Jalo. Aguascalientes. Monterrey. Arre. Jalisco. CDMX. Tlaxcala. Cuernavaca. Yo mero. Va. Yo quiero. Fierro. Voy. Cámara.

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Un post:

“Dios bendiga el dia que me contacte con los 4 letras y me empecé a embilletar”.

Más, a la búsqueda de la traición:

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“reclutamos gente que no tenga miedo, ex trabajadores de las fuerzas armadas y activos”.

“arriba la empresa que da pa gastar quién se anima a entrarle 4letras”

“Siempre soñaste con comprarte las cosas que nunca tuviste, esta es tu oportunidad se recluta gente con huevos y solo mayor de edad ay cobija para todos y todas”.

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“Anímense razita a entrarle ala NG 4 letras Ya saben de atrás del miedo no hay Dinero así que ánimo quien quiera jale hombres y mujeres mandar mensaje”.

Hombre con tatuajes de la santa muerte armada hasta los dientes, hombres con Ferrari, hombres con motos, hombres con trocas y armas largas, hombres con dinero, hombres en aviones, hombres con mujeres. Info. Info. Info. Mordieron el anzuelo. Ahí va la plebada por cientos y miles a perderse para siempre.

En otro post con video, para que la raza vea que esto va en serio, unos vatos salen piloteando un dron. En unos segundos, el operador del control remoto con pantalla deja caer una bomba sobre un lugar de la sierra. Se ve clarito en la pantalla: el proyectil explota al golpear el terreno donde había personas en cuatrimotos. Se entiende que era gente de un cártel enemigo. Ríen los atacantes. “Libres de lacras”, festejan. Más de cien comentarios, la mayoría festejando la agresión. Algunos los denuncian arrobando ahí a la Secretaría de la Defensa Nacional, pero los más se identifican con el acto de guerra. Un chaval ofrece hacerles un corrido si le dan buena lana y esta guerra ya se perdió: la sociedad (en este caso la narco-sociedad), como suele suceder, rebasa al Estado.

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Hoy no sé cómo acabar esta columna desesperanzadora, no tengo ni la menor idea de qué podemos hacer para terminar con esta cultura machista del narco que es un moho incontrolable, una plaga que ha carcomido ya buena parte del entramado social de pueblos y barrios en tantos municipios del país.

¿Usted sí sabe qué podemos hacer?

AL FONDO

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Hace casi un mes, el domingo 20 de abril, el estimado académico Sergio Aguayo me mandó un informe sobre todo esto que redacté en esta columna. Se lee al principio del documento:

“El Seminario sobre Violencia y Paz de El Colegio de México lanza un estudio que revela cómo las redes sociales, particularmente TikTok, están siendo utilizadas por organizaciones criminales para reclutar jóvenes. El Seminario sobre Violencia y Paz, fundado por el académico Sergio Aguayo, presenta los hallazgos preliminares de una investigación que documenta más de un centenar de cuentas activas en TikTok vinculadas con actividades de reclutamiento criminal, propaganda delictiva, venta de armas y trata de personas.

“Este estudio —realizado por el Laboratorio de Odio y Concordia en colaboración El Civic A.I. Lab de la Universidad de Northeastern— expone el modo en que grupos como el Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Sinaloa usan emojis, hashtags, música, audios virales y contenido visual para atraer a jóvenes a sus filas.

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“TikTok no es solo entretenimiento. Es también un espacio donde el crimen organizado está construyendo identidad, comunidad y promesas de pertenencia”, señala el documento.

“Este trabajo se enmarca en los esfuerzos del Laboratorio de Odio y Concordia, una iniciativa del Seminario para analizar fenómenos contemporáneos de violencia, polarización y cultura criminal desde un enfoque interdisciplinario.

“Las redes sociales se han convertido en terreno fértil para las organizaciones criminales que, en un contexto de mayor violencia y competitividad —tanto entre grupos delictivos como en contra del Estado—, han buscado aproximarse a las juventudes para incorporarlas a sus filas. TikTok, al ser una red social con menor moderación de los contenidos respecto a otras plataformas digitales, ha facilitado que el crimen organizado utilice ese espacio digital para construir nuevas identidades que se hacen presentes a través de imágenes, emojis, hashtags y canciones compartidas. De esta manera, el crimen organizado logra permear hacia las juventudes mexicanas, con las promesas de pertenecer a un grupo en donde serán aceptados y donde podrán recibir mejores oportunidades para su desarrollo futuro”.

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Pues eso. Entonces, por culpa de Sergio, en mis ratos libres (madrugadas y fines de semana) me fui a ciber-reportear casi un mes para observar yo mismo el infierno y hallé lo que describí acá arriba.

Eso y mucho más.

Todo, terrible.

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Tenemos que hacer muchas cosas para rescatar a esos jóvenes, pero, sobre todo, para impedir que miles más caigan en ese abismo.

jp.becerra.acosta.m@gmail.com

Twitter: @jpbecerraacosta

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Morena no es México, no se engañen

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Opinión de Jorge Romero Herrera

El pasado fin de semana, fuimos testigos de dos eventos que mostraron fielmente lo que ya había descrito en pasadas colaboraciones: en México no estamos hablando ya únicamente de una diferencia partidista. Estamos hablando de dos visiones completamente distintas de país.

Por un lado, un oficialismo desesperado encabezado por la propia presidenta de la República que defiende, protege y blinda a sus personajes acusados de involucrarse con bandas de criminales -a costa de poner en riesgo al país-, y del otro lado, quienes siguen creyendo en la libertad, en la legalidad y en la necesidad de construir un México donde el Estado no se arrodille frente al crimen organizado y el combatirlo no genere la persecución política y el descrédito.

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Lo vivido este sábado en Chihuahua nos llena de orgullo y de esperanza. Fue una demostración contundente de que no podemos rendirnos. Se sintió en el ambiente. Se vibró en cada mensaje. Se reflejó en la presencia de miles de chihuahuenses que salieron a defender a una gobernadora que no se ha escondido ni un instante y que ha enfrentado cada ataque con determinación y carácter. Chihuahua habló fuerte y claro. No fue una movilización impulsada por el miedo. Fue una movilización impulsada por la convicción de que cuando se comete una injusticia, la ciudadanía tiene el derecho y la obligación de levantar la voz.

En Acción Nacional estamos con Maru. Lo estamos porque creemos en ella, porque conocemos su trayectoria, porque sabemos de los resultados que ha entregado a las familias chihuahuenses y porque reconocemos, como millones de mexicanas y mexicanos, que lo que hoy enfrenta tiene todos los elementos de una persecución política. Ella tiene el respaldo de su estado, de su partido y de millones de mexicanas y mexicanos en todo el país que observan con preocupación cómo las instituciones del Estado comienzan a utilizarse con criterios políticos y no jurídicos porque ese es el fondo del problema.

Mientras una gobernadora de oposición es sometida a una presión permanente por haber enfrentado al crimen organizado y por haber cumplido con su deber, vemos cómo personajes cercanos al oficialismo reciben protección, silencio o explicaciones que buscan justificar lo injustificable, por eso resulta tan revelador lo ocurrido con el intento de juicio político promovido contra Maru Campos.

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Hicieron anuncios, convocaron conferencias, generaron titulares y pretendieron construir una narrativa de culpabilidad anticipada. Sin embargo, cuando llegó el momento de sostener jurídicamente sus acusaciones, ni siquiera fueron capaces de ratificar la solicitud dentro del plazo legal establecido.

La propia presidenta de la Cámara de Diputados, la diputada Kenia López Rabadán, confirmó que el plazo venció y que los promoventes no acudieron a ratificar su petición. Así terminó un episodio que demuestra que muchas veces el objetivo no es encontrar justicia, sino fabricar escándalos, crear cortinas de humo.

Por eso, a lo largo del encuentro, una consigna fue cobrando fuerza hasta convertirse en la voz de miles de personas: Yo con Maru. No es solamente un lema. Es una definición. Es una manera de decir que estamos del lado de quien enfrenta al crimen y no del lado de quien lo tolera y hay una imagen que retrata perfectamente el momento que vive el país. Por eso miles de panistas en todo México nos hemos puesto con orgullo la camiseta de “Yo con Maru”. Lo hicimos en Chihuahua. Lo hicieron nuestras senadoras y senadores. Lo han hecho dirigentes, legisladores y ciudadanos. En contraste, no hemos visto a un solo morenista ponerse una camiseta que diga “Yo con Rocha”. Ni uno solo, esa diferencia no es casualidad. Cuando hay convicción. Cuando existe certeza moral. Por eso unos salen a defender con orgullo y otros prefieren guardar silencio, por eso unos dan la cara y otros se esconden detrás de comunicados. Preocupa que, frente a los escándalos que involucran a figuras relevantes de Morena en distintos puntos del país, la respuesta del gobierno siga siendo la misma: envolver cualquier cuestionamiento legítimo en una narrativa de confrontación entre patriotas y “traidores” que solo existen en su imaginario. En lugar de aclarar dudas, investigar responsabilidades o rendir cuentas, se recurre al discurso de la soberanía, la defensa de la patria y la transformación como un escudo político para descalificar a quienes exigen explicaciones. Que les quede muy claro: nadie está en contra de México ni del amor a nuestra patria. Nadie está atacando a México. Morena no es México. Es preocupante utilizar esos sentimientos compartidos por millones de mexicanas y mexicanos para desviar la atención de problemas concretos. La defensa de la soberanía nacional no puede convertirse en una excusa para evitar la rendición de cuentas, ni el respaldo popular puede sustituir la obligación constitucional de transparentar decisiones y esclarecer conductas indebidas de servidores públicos o dirigentes partidistas. No vamos a aceptar que se persiga a quienes combaten al crimen mientras se protege a quienes están rodeados de cuestionamientos. No podemos aceptar que existan gobernadores de primera y gobernadores de segunda dependiendo del color de su partido. En Acción Nacional no tenemos dudas sobre de qué lado estamos. Frente a los intentos de intimidación y al uso faccioso de las instituciones, estaremos junto a Maru Campos porque sabemos que esta causa trasciende a una persona o a un gobierno. Lo que está en juego es algo mucho más importante: el derecho de millones de mexicanas y mexicanos a vivir en un país donde la ley se apliquen con imparcialidad y donde pensar distinto no sea motivo de persecución. Por eso, desde Chihuahua se envía hoy un mensaje que debe escucharse en todo México: no van a dividirnos, no van a doblegarnos y no van a lograr que guardemos silencio frente a una injusticia. Mientras desde el oficialismo el mensaje es de desesperación, impunidad y contubernio. POR JORGE ROMERO HERRERA PRESIDENTE DEL PARTIDO ACCIÓN NACIONAL

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Sheinbaum relanza al PAN

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Opinión de Juan Ignacio Zavala | El Heraldo de México |

Lo que el PAN rompió, lo pega Claudia. Jorge Romero, presidente del PAN, ha intentado de manera infructuosa poner a su partido en la órbita de la opinión pública. También ha hecho intentos de reconstruir las relaciones rotas hace mucho tiempo en ese partido con poco éxito. Ha intentado acercarse a los dos expresidentes salidos de ese partido y siempre ha tenido palabras amables para ellos, pero nada de un evento juntos. El PAN continuaba igual que antes: a la deriva y sin causas visibles.

Hasta que Claudia Sheinbaum decidió atacar de frente a la gobernadora panista Maru Campos. En efecto, la Presidenta y su partido emprendieron una ruda ofensiva en contra de la chihuahuense, que jamás se imaginó estar en medio de una polémica nacional y que su nombre destacara en todos los noticieros y redes sociales. El PAN entendió que era su oportunidad de oro y montó enseguida una defensa de su gobernadora y la arroparon desde un inicio. Campos se dedicó a dar entrevistas por doquier y a denunciar la persecución en su contra. Finalmente, la oposición panista tenía una causa propia y quien la representara.

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Se puede decir que este “relanzamiento del PAN” corrió a cargo de Claudia Sheinbaum. Fue ella la que empezó los ataques contra Campos y, más aún, insiste en mantener los señalamientos. Ya ha sido muy comentado que la intención oficial es igualar los marcadores de la denuncia estadounidense por Rocha Moya, Inzunza y demás morenistas que son reclamados por la justicia de ese país. Por eso a sus gobernantes calificados como narcos quieren equiparar a una panista acusada de traición a la patria por transgredir la ley en la cooperación con la CIA. No es poca cosa. Y en lo que deciden qué hacer con los morenistas y sus relaciones con el crimen organizado, han comenzado un proceso contra la gobernadora de Chihuahua. Con la diferencia de que todo lo que sucede con la chihuahuense lo sabe la población: la acusación, el citatorio, las fecha del citatorio, el recibimiento de éste, quiénes lo entregaron y quiénes lo recibieron. Todo. En el caso de Rocha Moya e Inzunza no sabemos nada. Ellos dijeron que fueron a la FGR, pero nadie vio nada, todo lo hacen a escondidas.

Al igual que en su informe del día de ayer, parece que la Presidenta ha escogido el combate al crimen como eje discursivo para compararse con los gobiernos pasados y marcar una diferencia con Estados Unidos. Su problema no es de discurso, sino de realidad, pues los señalados son de su partido y parece que vienen varios nombres más de esos que la Presidenta les dice “compañeros de lucha”.

El fin de semana, en Chihuahua, los panistas armaron un evento de apoyo a Maru Campos. Lo que quedó claro es que el panismo ya tiene un grito en la calle y se está organizando para dar la batalla en un campo de acción que tendrá que ver con el combate al crimen organizado. En ese evento estuvieron juntos Felipe Calderón y Vicente Fox, algo que no sucedía desde hace años. Los expresidentes panistas se mostraron felices de estar arengando a la gente nuevamente, los panistas muy contentos de tener sus líderes de nivel nacional juntos, y todo gracias a doña Claudia. Nadie sabe para quién trabaja.

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POR JUAN IGNACIO ZAVALA

@juanizavala

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Incongruencias

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Opinión de Raymundo Riva Palacio

¿Cómo funciona la mente de la presidenta Claudia Sheinbaum? Uno de sus atributos ha sido su formación de científica que utiliza el método científico para generar conocimiento, mediante el análisis de datos basados en evidencias y formular soluciones a los problemas. Sin embargo, después de dos años en el poder, puso seis metros bajo tierra a la cientificidad. Como vieron el domingo, el pragmatismo tecnocrático que mostró en el arranque de su sexenio, lo cambió por la ideología. Su sesgo incubado la sacó del clóset y redefinió su gobierno, la relación con Estados Unidos y, de seguir lo que trazó, la historia mexicana.

Sepultada la cabeza fría y finalmente expuesta su sangre caliente, la presidenta, tardó menos de 24 horas en mostrar la incongruencia intelectual del momento cúspide de su discurso para conmemorar su triunfo electoral hace dos años, la denuncia del intervencionismo de Estados Unidos en la política interna de México y en las elecciones intermedias del próximo año. Lo hizo hablando ayer de Colombia, al sumarse a la posición del presidente Gustavo Petro, y señalar posible fraude en las elecciones presidenciales en ese país. ¿Por qué tenía que meterse?

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No hay ninguna diferencia entre lo que denunció del gobierno de Donald Trump y lo que declaró sobre las elecciones en Colombia. Fue tan injerencista como Trump, mostrando la debilidad de su argumento y la forma sesgada y maniquea cómo ve la intromisión en los asuntos internos de otros países: si es para apoyar a gobiernos con quienes tiene identificación ideológica y política, o cuestionar a gobiernos que piensan diferente al suyo, no hay intervencionismo. Todo lo demás, sí. Su mente funciona con parcialidad de variables, donde excluye todas aquellas que son relevantes, pero no se ajustan a su pensamiento.

Esta contradicción es lo que funcionarios estadounidenses califican como una hipocresía. Ella, quizás, ni siquiera lo puede ver. En Barcelona, donde acudió a un encuentro de líderes convocados por el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, se tomó una fotografía con un letrero donde pedía “justicia” para Cristina Fernández, la expresidenta argentina que está en prisión domiciliaria por un fraude de más de 500 millones de dólares. Sheinbaum ignoró, o no cree, que Fernández fue estuvo involucrada en un escandaloso caso de corrupción institucional y que pasó por la justicia argentina.

No ha cuidado tampoco su inclinación y pleno respaldo por el expresidente de Perú, Pedro Castillo -incluso recibió en Palacio Nacional a su abogado-, que fue condenado a 15 años de prisión por el delito de conspiración para una rebelión, tras un fallido autogolpe en 2022. La presidenta ha dicho que es una “injusticia” porque fue él quien cayó por un golpe de Estado y es víctima de persecución política. La justicia peruana tiene otros datos.

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Con Ecuador mantiene un diferendo heredado por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, que le dio asilo al exvicepresidente Jorge Glas en 2023, pese a haber sido condenado por corrupción y estar sujeto a proceso por otros delitos. En reacción a ello, el presidente Daniel Noboa autorizó el asalto a la Embajada de México en Quito, violando tratados internacionales. Sheinbaum no ha resuelto el conflicto diplomático, y ha asegurado que no restablecerá las relaciones mientras Noboa siga siendo presidente.

Sheinbaum ha sido declarada persona non-grata en esos países, una categoría que solo comparte con dos expresidentes mexicanos, Vicente Fox y Felipe Calderón, que recibieron el mismo tratamiento por el expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por criticar el estado de la democracia en ese país. La presidenta, por el contrario, buscó coordinar acciones latinoamericanas para defender a Maduro cuando Estados Unidos intervino Venezuela para extraerlo y llevarlo ante los tribunales en Brooklyn, acusado de narcotráfico.

La presidenta, como antes lo hizo López Obrador, nunca se pronunció contra la falta de libertades en Cuba, Nicaragua y la Venezuela chavista, cuyos regímenes dictatoriales apoyó sin matices. Ella es parte de un movimiento que lleva ocho años en Palacio Nacional, que abiertamente intervino en las elecciones en Estados Unidos, cuando López Obrador pidió votar contra los republicanos, enviando recursos disfrazados de presupuesto para los consulados para hacer activismo político.

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En su decantamiento por Petro e intervencionismo en los asuntos internos de Colombia, la presidenta dijo que previamente a las elecciones de este domingo había habido una ofensiva mediática y campañas de desinformación impulsadas por una red internacional, que fue una de sus denuncias el domingo, como parte de una conspiración de la ultraderecha internacional y de Estados Unidos.

Pero no impidió, sino al contrario, permitió que su coordinador de asesores, Jesús Ramírez Cuevas, el jefe de la propaganda obradorista e ideólogo de la polarización, financiara un canal dirigido por el español Pablo Iglesias -que es asesor de Sheinbaum-, por donde entró la maquinaria de propaganda del Kremlin, que se ha documentado generó por años campañas de desinformación a través de noticias falsas para incidir en procesos electorales en Estados Unidos y provocar desestabilización.

La posición binaria de Sheinbaum sobre el injerencismo y el intervencionismo es muy propio de la cultura del obradorismo, al igual que la discrecionalidad con la que aplican la Doctrina Estrada, siempre a flor de boca de la presidenta, pero que se aplica acorde de sus filias y fobias ideológicas. Esta dualidad intelectual y política la quita espacios de maniobra frente a Estados Unidos y anula sus demandas de no intervencionismo. Para poder mantener esa posición con eficacia, requiere de tener una autoridad política y diplomática, además de moral. Si no la tiene, ¿cómo puede esperar que la tomen en serio cuando aplica en otros lo que no quiere que le hagan a ella?

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Funcionar bajo un pensamiento con parcialidad de variables, lleva en política a diagnósticos equivocados y conclusiones fallidas. Le ha quitado coherencia diplomática a su discurso -perdiendo autoridad en el mundo, cuando alguna vez fue respetado por la consistencia de sus principios-, y potencia argumentativa. La presidenta sigue perdiendo credibilidad y no lo ve de esa manera, lo que explica su posición intervencionista en Colombia.

No puede esgrimir neutralidad y tener la fuerza para denunciar el intervencionismo de Washington, porque su palabra ha perdido credibilidad frente a Estados Unidos. Al perder consistencia con su doble rasero de la autodeterminación, quedó expuesta por la mezcla de soberanía con protección política de criminales que hizo en su discurso, en momento donde su endurecimiento también existe del otro lado del Río Bravo.

rrivapalacio2024@gmail.com

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