Columnas
El que la hace la paga
Opinión de Juan Francisco Torres Landa R. | Expansión |
A la memoria de Ulises Schmill. Gran jurista y compatriota. Vaya diferencia. Hay un principio fundamental en toda sociedad funcional: quien incumple las reglas debe enfrentar consecuencias. Cuando este principio se respeta en forma sistemática, logramos sociedades sanas y con viabilidad. Cuando no, prevalece la impunidad. El cumplimiento se denomina orden y punibilidad; su ausencia es el caldo de cultivo para el abuso del poder.
Hablemos con claridad entonces. En México no hemos vivido normalidad desde fines de 2018. Morena partió de una serie de premisas electorales que hacían sentido entre el electorado cansado de gobiernos con prácticas corruptas e ineficiencias sociales. Con esa materia prima se ofrecieron salidas sencillas a problemas complejos y se pintó a los anteriores como los enemigos a vencer. Pero nunca se diseñaron programas reales para resolver las carencias del país. Solo ha habido frases y promesas, nunca resultados. El origen de Morena como partido data de 2013, cuando obtuvo su registro para competir en las urnas. Apenas en 2015 participó en elecciones y tuvo crecimientos muy importantes; para 2018 ganó masivamente. Ese ascenso vertiginoso requería ingredientes vitales: recursos económicos y operación local. Normalmente eso se logra gradualmente con trabajo y perseverancia, pero el fundador del partido no tenía el tiempo ni la paciencia para madurar por la vía institucional. Decidió entonces que para satisfacer sus ambiciones de poder se valía aceptar el apoyo de fuerzas oscuras, sin medir el costo para el país. Ahí surge el origen del pacto delincuencial como base de su crecimiento electoral. Con tal de llegar al poder, se entregaron a las mafias. Morena nace de la ruptura con el PRD y de la decisión de su fundador de crear un vehículo político sin restricciones internas. Pero no se quedó en simplemente generar una fuerza electoral más, sino en hacer una que fuera imbatible al costo que fuera. Es entonces que se acuerda el apoyo económico y logístico de organizaciones delincuenciales —principalmente del Cartel de Sinaloa y, más concretamente, del Chapo Guzmán y su estructura—, según las declaraciones de testigos protegidos ventiladas en procesos judiciales en EUA. En los hechos el rango de valores se invirtió: la nación pasó a segundo lugar. Los socios criminales se volvieron los acreedores a quienes se tendría que pagar el costo de su apoyo. Morena ganaría elecciones, pero entregaría la soberanía a quienes les permitieron ganar en las urnas. Un pacto peligroso y efímero desde su origen. En 2006 se hizo famosa la frase de que la persona que estaba nominada para la presidencia era un peligro para México. Y en ese momento hizo efecto entre el electorado para lograr que Felipe Calderón ganara la elección, aunque fuera por un margen pequeño. De ese escenario de gran preocupación se sustentó que en 2012 el candidato nocivo cayera aún más en las preferencias electorales. Y aquí es donde vino el cambio para crear Morena y los acuerdos con la mafia. Paralelamente, en el ciclo 2012-2018, se sumaron fuerzas empresariales al proyecto. Hubo grandes corporativos que se sintieron vulnerados por las reformas estructurales de 2013 y 2014 —particularmente la energética y la de telecomunicaciones— y decidieron impulsar al candidato de la oposición para eliminar los cambios legales que les minaban sus negocios principales. Una apuesta letal para el país como hoy sabemos. Pudo más su ceguera y avaricia que su responsabilidad con la nación en la cual han podido desarrollar sus negocios y rentabilidad. Una lección para la historia de lo que la clase empresarial no debe hacer. Y hay que decirlo ahora para no permitir que el error permanezca o se vuelva a repetir. Pero volvamos al pacto de Morena con los delincuentes, mismo que se oficializó con la proclama de “abrazos y no balazos”. Uno podría pensar que eventualmente dicho acuerdo tendría repercusiones intolerables en el territorio nacional. Y aunque algo así ha sucedido ante el devastador efecto de tener organizaciones que han compartido o ejercido el poder para lucrar en su beneficio (robos, derecho de piso, tráfico de personas, secuestros, etc.), el verdadero problema de dicha asociación vino desde fuera. No contaban con que desde EUA vendría la categorización de terroristas para los grupos delincuenciales, conforme a la orden ejecutiva presidencial y la legislación federal estadounidense en materia de apoyo material al terrorismo. Dicho cambio legal obliga a perseguir a estas organizaciones con todos los recursos de las autoridades de justicia de aquel país. El ataque frontal es la norma en EUA y no se puede ignorar. Y en forma destacada, toda persona que ayude, apoye, se asocie o no impida el actuar de organizaciones catalogadas como terroristas queda sujeta a responsabilidad penal y persecución bajo ese mismo marco legal. Es esa situación la que hoy tiene a Morena y toda su estructura contra la pared. Los saludos a la madre del Chapo, la convivencia en comidas con sus líderes, la liberación de delincuentes, los abrazos y no balazos, y la ocupación de cargos públicos de personas nominadas o entregadas a la delincuencia, han ahora provocado una escalada de intolerancia y persecución desde los EUA. En particular la justicia americana requirió la entrega de 10 personas del gobierno de Sinaloa, y en el proceso se entregaron ya 2 de esas personas para no exponerse a las sanciones y volverse mejores testigos protegidos. Eso no sucedería si hubiera inocencia y no hubiera realmente ilícitos a perseguir. Nadie se entrega a lo tonto. Ya no se pueden ahora esconder en narrativa.
Una parte crítica de los procesos judiciales que están ocurriendo en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York es que hay condiciones procesales que serán aplicables a los nuevos destinatarios de las acciones. El proceso será muy similar al de un caso previo que Morena no se cansó de aplaudir como un caso de éxito y de justicia: la condena de Genaro García Luna. Ese antecedente es clave porque ahora no les queda otra más que aceptar un estándar de prueba en el que las declaraciones de testigos cooperantes tuvieron un peso determinante, complementadas con evidencia circunstancial. Lo que tanto aplaudieron ahora lo tendrán que aceptar en carne propia. Nadie sabe para quién trabaja. Y las pruebas parecen abundantes. En fechas recientes Morena se ha multiplicado en buscar distractores para no hablar de lo trágico que resulta para su supervivencia el hecho de ser considerados formalmente como un gobierno asociado a organizaciones terroristas. En este proceso se volcaron contra Maru Campos, la gobernadora de Chihuahua, por supuestamente haber autorizado un operativo de captura de líderes delincuenciales en territorio chihuahuense en el que habrían participado agentes de la CIA. Curiosamente dicho operativo contó con la vigilancia perimetral del ejército mexicano, es decir, una autoridad federal. Pero en el esfuerzo de distraer la atención de lo que sucede en el caso del Gobernador, Senador y otras autoridades de Sinaloa, incluso se sugirió que la gobernadora chihuahuense era sujeta de un posible desafuero y proceso por responsabilidad penal. La realidad es muy distinta. El que tengamos un narco estado institucionalizado desde las más altas esferas de Morena hace que la definición de traición a la patria cobre una nueva dimensión. Y la estructura en Sinaloa encuentra semejanzas en Tamaulipas, Sonora, Michoacán, Morelos, Guerrero, Veracruz, Tabasco, Chiapas, Oaxaca, Baja California, entre otros. Y por derivación también a nivel del gobierno federal. Dios los hace. En un intento desesperado de Morena por salvar a sus filas de las acusaciones desde EUA y la petición respectiva de detención inmediata y eventual extradición, la presidenta decidió que la forma de tratar de salir del callejón sin salida era exigir que se aportaran pruebas. Ignorando el texto del Tratado de Extradición y la importancia de la relación con EUA, la petición de pruebas rayó en lo absurdo. Pero cuando pensaron que tenían algo que decir, se dieron cita los testigos protegidos que desde el gobierno de Sinaloa se entregaron a las autoridades que llevan el caso en Nueva York. Así es que si pedían pruebas ahora los que declaran allá las aportarán a manos llenas. Menudo problema que tendrán los guindas ante la imposibilidad de decir que no hay evidencia de la culpabilidad de quienes claramente se asociaron con los hoy terroristas. Se acabó la fiesta. La salida de este laberinto implica al menos tres cosas. Primero, que Morena y sus dirigentes asuman que ya salió al descubierto su cohabitación con los terroristas. Segundo, que si no se depuran rápidamente quedará evidente que el liderazgo actual es fiel a la apuesta de su precursor y, por lo tanto, que son también delincuentes. Tercero, que desde EUA no se les dará margen de maniobra: los que no actúen con rectitud y demuestren no ser cómplices de organizaciones terroristas estarán expuestos a la persecución judicial desde Nueva York u otros tribunales en ese país. Y es que hemos estado sujetos a una mafia desde el poder en que se aliaron con la delincuencia por la vil y reprobable finalidad de hurtar recursos, dilapidar activos, y hartarse de ejercer atribuciones sin recato legal o moral alguno. Un ejemplo que los desnuda por completo es el huachicol fiscal: el esquema de facturación falsa y desvío de recursos públicos mediante empresas fantasma que permite a funcionarios y cómplices sustraer miles de millones de pesos del erario. En este ecosistema de corrupción se aliaron los delincuentes con el gobierno federal completo. El sistema solamente pudo haber tenido operatividad con la anuencia, complicidad y dirección de la Presidencia de la República. Ni más ni menos. Y esa responsabilidad migró a la actual presidenta puesto que ni se ha suspendido plenamente la actividad, ni se ha procesado a todos los inmiscuidos, y se ha tratado de desviar la atención a temas menores. A la ciudadanía nos toca reprobar ampliamente para que esta situación no se prolongue ni se repita. No podemos dejar que la alianza del narcoestado actual siga vigente. Esto no es normal. No lo debemos aceptar. Está claro entonces que en 2027 nos jugamos el pellejo. En esta guerra un elector en cada hijo nos dio. No dejemos de participar y ser parte de la solución. No hay mañana si no nos comprometemos. La única forma de romper este pacto de impunidad pasa por las urnas. Debemos rescatar la vigencia de la máxima de punibilidad, que quien la hace la paga. Ya basta de tener a tantas personas que desde el poder y con sus aliados se han burlado sistemáticamente del estado de derecho. No podemos depender de los reclamos desde EUA, aunque en la coyuntura son bienvenidos y necesarios. Busquemos cómo dar el ejemplo democrático: votemos, participemos como observadores electorales, exijamos transparencia en las campañas y no permitamos que la desinformación sustituya al debate público. El país nos pide un acto de decencia mínima. No permitamos que este pacto se perpetúe en México. Merecemos mucho mejor destino. Que los que tanto daño han hecho finalmente paguen sus fechorías. En nuestras manos ese cambio. P.D.1. La población de Chihuahua no se dejará engañar con trampas. Los ataques a Maru Campos desde el poder no sirven cuando es claro que los que critican a la gobernante son quienes están aliados con la delincuencia organizada. Ni en Chihuahua ni en el resto del país se va a permitir que esta putrefacción política siga contaminando la vida pública. Ya basta. P.D. 2. En mi vida profesional como abogado conocí hace unos años un colega que huyó del autoritarismo en Venezuela. Con tenacidad y perseverancia el colega se naturalizó y se certificó para ejercer la profesión en México. Hace unos meses me anunció que emigraría a los EUA porque no podía volver a vivir el avance autoritario en un país. Su expresión fue lapidaria: van en la misma ruta que Venezuela, pero más rápido.
P.D. 3. La situación financiera y operativa de Pemex es verdaderamente preocupante. No ayuda nada que se sigan designando y relevando a personas que pueden ser muy leales al gobierno pero absolutamente incompetentes. La hemorragia en pérdidas e ineficiencia está dejando un legado desastroso al país. Para colmo de males, según han reportado medios y analistas financieros, se truquearon los estados financieros para maquillar pérdidas. La pregunta es hasta cuándo se podrá seguir conduciendo con tal nivel de superficialidad e ineficiencia. La deuda a cargo de todos los mexicanos se está convirtiendo en una carga irracional. P.D.4. A pesar de que nos digan desde el gobierno que las cifras de violencia van a la baja, la realidad y lo que se percibe en todo el país no coincide con tales enunciados. Existen muchos lugares en que ya existen toques de queda de hecho porque a partir del atardecer todo mundo se guarda y se elimina la actividad económica sana respectiva. Esto es común en lugares como Culiacán, Celaya, Acapulco, Villahermosa, Ciudad Victoria, Fresnillo, y muchos más. Eso no es normal ni tolerable. Nos han robado la libertad. P.D.5. La forma en que la actual presidenta del INE ha roto los procesos de contratación para ingresar en la institución a sus parientes, amigos y allegados ya llegó a niveles de escándalo. No es posible dejar de hacerlo notar porque de ese instituto depende en gran medida la estabilidad democrática del país. Erosionar una institución ciudadana es criminal. P.D.6. La reciente iniciativa de modificaciones a la reforma judicial pone de manifiesto que aún desde Morena ya se dieron cuenta que llevar a cabo la segunda fase de la elección pendiente para 2027 generaría una hecatombe. Pero al diferir a 2028 lo harán con una serie de parches y entuertos que, por un lado, ponen de manifiesto que reconocen las deficiencias de la reforma, pero por otro, son incapaces de realmente corregir. Son curitas a una enfermedad letal. Y los síntomas están claros ante la falta de inversiones en el país. P.D.7. Una nueva reducción a la calificación crediticia del país es una pésima noticia. Estamos ya a solo un escalón de perder el grado de inversión. Si eso llegara a suceder toda nuestra deuda sería calificada como basura y los fondos de inversión internacional tendrían que salir de México inmediatamente. La debacle sería mayúscula. Pero cuando un gobierno se encarga de destruir la certeza y certidumbre estas cosas son consecuencias naturales. Son responsables del desastre inminente. _____ Notas del editor: Juan Francisco Torres Landa es miembro del Consejo Directivo de UNE México y de la red de Unid@s. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor.
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LAS COSAS QUE NO ENTIENDO
YANGA FOCO ROJO en inseguridad. Y no es para menos, pues en días recientes un abogado ampliamente conocido y estimado entre la comunidad yanguense fue privado de la vida por personas desconocidas sin que, como es costumbre, la Policía Municipal pudiera siquiera darse una idea de quien o quienes cometieron el crimen. No es para menos, teniendo como jefe máximo a un Johnny Bravo región cuatro, pues a medio año de gobierno, Rafael Aguilar Martínez, está más interesado en que luzca bien el fleco de su cabello, que, en gobernar a su municipio, donde los habitantes se preguntan que, va a hacer ahora el alcalde tras está lamentable perdida. Por lo menos en lo inmediato, todo parece indicar que mantenerse indiferente, pues es bien conocida su costumbre de no asistir a las mesas de seguridad en donde se definen líneas de acción para precisamente, reforzar la vigilancia en los municipios. Lo que sí es un hecho, es que subirse al ladrillo de la presidencia municipal al parecer ya lo mareó, pues antes atendía a todo mundo y ahora, ni de su carro se quiere bajar para saludar a quienes le brindaron su apoyo en campaña o se han acercado para intentar apoyarlo. En Yanga es evidente que ni siquiera hacen falta detractores externos, pues Rafael tiene al enemigo en casa, donde cada equipo avanza en direcciones separadas mientras don Rafa Bravo, se la lleva tranquilo y como dicen los Wapayasos: relajado relajado relajado.
LE QUEDÓ GRANDE el cargo a Angélica Peña Martínez, que, en menos de un año, ya convirtió a Cuitláhuac en cueva de ladrones. En poco más de 5 meses, los robos y ejecuciones incrementaron de manera alarmante y no bastando con eso, las alarmas se encendieron al ser detenido el comandante de la Policía Municipal y cinco de sus elementos, a quienes se acusa del delito de desaparición. A la par, la Fiscalía General de la República les sumó cargos por secuestro y tortura. Así como usted lee, los encargados de garantizar la seguridad de los habitantes, eran los mismos que los desaparecen. Y es que no es lo mismo hacer una aparición fugaz en eventos públicos, tomarse la foto y salir corriendo, o alzar la mano para votar una reforma importante a distancia mientras se encuentra en una fiesta, a gobernar uno de los municipios donde la inseguridad se vive a diario.
BACHES, DE ZENTLA AL MUNDO y es que, ante el anuncio de que se grabarán varias escenas de la película “La Mansión” en este municipio, a la alcaldesa, Miriam Lopez Cid le entró la desesperación y ahora sí, mandó a bachear la carretera que conduce a Corazón de Jesús Piña, donde se filmará la cinta. La falta de tacto y nula capacidad de dialogo, que caracterizan a su administración, género malestar entre los habitantes de la zona, quienes afirman que ni siquiera se les consultó sobre el cierre de la carretera que los afectará durante una semana. Y es que, mientras en Huatusco la gente está emocionada y busca acercarse a los sets de grabación, además que se sienten orgullosos porque las calles de la ciudad quedarán inmortalizadas en una película, en Zentla, los baches serán la carta de presentación del municipio. Mientras tanto, quienes deseen entrar o salir de la zona, tendrán que esperar varias horas para poder pasar, ya que todo parece indicar que la administración municipal no tomó previsiones de rutas alternas o bueno, algo para no perjudicar a la ciudadanía, quien por cierto, se sigue preguntando en donde está la señora presidenta, a quien ahora solo pueden ver en fotografía, porque disponible, ya no está para nadie. Por ahora es todo, hasta la próxima.
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El turno de Adán Augusto
Opinión de Raymundo Riva Palacios | El Financiero |
La visa del senador Adán Augusto López Hernández, una de las personas más cercanas al expresidente Andrés Manuel López Obrador, ha sido revocada como parte de la profundización de la investigación en Estados Unidos por sus presuntos lazos con el crimen organizado.
Las malas noticias continúan llegando al gobierno de México. La última fue la confirmación de que la visa del senador Adán Augusto López Hernández, una de las personas más cercanas al expresidente Andrés Manuel López Obrador, ha sido revocada como parte de la profundización de la investigación en Estados Unidos por sus presuntos lazos con el crimen organizado. No hay detalles sobre la investigación en su contra, pero la pista que se le sigue desde el año pasado es conocida por el gobierno.
El interés en el senador se descubrió aquí en septiembre, cuando, tras el encuentro del secretario de Estado, Marco Rubio, con la presidenta Claudia Sheinbaum en Palacio Nacional, le entregaron al secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, fichas de López Hernández sobre su involucramiento en el contrabando de combustible desde el sur del país, distinto al que manejaba el empresario Sergio Carmona en Tamaulipas y el norte del país, con el cual financió ocho campañas para gobernador en 2021 (https://shorturl.at/kX61R).
La información que recibió García Harfuch fue la razón de la insistencia de la presidenta para que aceptara una embajada, que López Hernández se negó siquiera a considerar. Respaldado por López Obrador, se mantuvo al frente de la coordinación de Morena en el Senado, hasta que finalmente renunció a ella en febrero. López Hernández, sin embargo, no fue sujeto de ninguna investigación en México, que es lo que sugería Rubio que se llevara a cabo, en buena parte porque esta carpeta habría tocado a Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente, sobre el cual existen evidencias en los dos países de su presunto involucramiento en el huachicol fiscal.
Las autoridades estadounidenses han cuestionado, en sus conversaciones con las mexicanas, la debilidad de las acciones contra Hernán Bermúdez Requena, a quien López Hernández nombró secretario de Seguridad cuando fue gobernador de Tabasco, desde donde fundó la organización criminal La Barredora, que era el brazo armado del Cártel Jalisco Nueva Generación en el sur del país. Esa organización se extendió a la frontera con Guatemala con el respaldo del exgobernador de Chiapas y cuñado del senador, Rutilio Escandón, actual cónsul en Miami, sobre el cual ya se abrió una investigación paralela.
La confirmación del Departamento de Estado al gobierno mexicano de la cancelación de la visa del senador levantó las alertas en Palacio Nacional ante la posibilidad de que siga una acción en contra de López Beltrán, o de alguno de los otros dos hijos del primer matrimonio del expresidente, por lo que la cancillería está monitoreando cualquier acción en Washington en contra de la familia del expresidente. Los hijos de López Obrador, en especial Andrés, tiene una cercana relación con el senador, presuntamente en el contrabando de combustible.
El gobierno estadounidense le confirmó al mexicano que las visas de los gobernadores de Sonora, Alfonso Durazo, y de Tamaulipas, Américo Villarreal, fueron revocadas. Los dos han negado que la información sobre sus visas que dio a conocer el diario Los Angeles Times fuera cierta. La realidad, de acuerdo con la reciente información entregada al gobierno mexicano, es que, junto a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, ya son tres los mandatarios en activo contra quienes Estados Unidos está actuando, producto de sus investigaciones sobre las presuntas actividades criminales.
La información que se ha enviado desde Washington, por lo que ha trascendido, no se detendrá en esos gobernadores. Sin que se hayan dado a conocer los nombres de quienes están siendo investigados por sus vínculos con el crimen organizado, incluye a otro número no precisado de gobernadores, diputados, senadores y funcionarios de alto nivel de Morena; y aunque predominan los militantes de ese partido, también hay investigaciones contra funcionarios estatales y locales de otros institutos.
La información de la cancelación de la visa de López Hernández coincidió con una serie de acciones en el Capitolio para fortalecer la lucha contra el huachicol fiscal y ubicar su combate como un asunto de seguridad nacional. El 14 de mayo, el senador republicano, John Cornyn, miembro del Comité de Inteligencia y de Justicia, y la senadora demócrata Jacky Rosen, miembro del Comité de la Fuerzas Armadas y de Relaciones Exteriores, introdujeron una iniciativa de ley para reforzar el papel directo del Departamento de Guerra en el combate al huachicol y colocarlo como un tema de seguridad nacional (https://shorturl.at/AP7yN). La iniciativa se encuentra bajo consideración del Senado.
No es el único presunto crimen por el que lo están investigando. Los servicios de inteligencia estadounidenses han detectado que buscó introducir ganado, aparentemente de Nicaragua, que en realidad provenía de Venezuela, y que creó una red criminal que atraviesa Chihuahua, un estado que tendrá elecciones para gobernador el próximo año, donde respalda con apoyo político y sus financieros, a la senadora Andrea Chávez. La información que se tiene de él, que no está judicializada, menciona lavado de dinero a través de factureras y de empresas que están a nombre de prestanombres vinculados también a Andy, como llaman al segundo hijo de López Obrador.
El senador ha sido discreto, pero eficaz. Su principal financiero, Fernando Padilla, que inyectó dinero en la precampaña de la senadora Chávez y se ha convertido en el principal fondeador de recursos de Iván Silva, que dirige la empresa consultora Heurística y que es el principal estratega electoral de la presidenta. La relación entre Sheinbaum y López Hernández no es buena, y, al igual que el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, fue invitado a no asistir al discurso de la presidenta hace dos domingos para celebrar dos años de su victoria en las urnas.
Las investigaciones contra el senador y los tres gobernadores, de acuerdo con la información que se hizo llegar al gobierno mexicano, ha provocado que algunas cuentas de ellos en Estados Unidos ya hayan sido congeladas, y que varias de sus propiedades, estén en proceso de ser embargadas. No se reveló quiénes de los cuatro son los que no pueden utilizar el dinero que tengan en cuentas en aquel país, ni sobre el detalle de las propiedades que asegurarán las autoridades estadounidenses.
López Hernández es uno de los políticos de mayor interés para Estados Unidos, por su presunto papel de haber abierto la puerta de la frontera sur a grupos político-criminales de otros países y por la supuesta red que tejió con el crimen organizado en México.
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Morena no es México, no se engañen
Opinión de Jorge Romero Herrera
El pasado fin de semana, fuimos testigos de dos eventos que mostraron fielmente lo que ya había descrito en pasadas colaboraciones: en México no estamos hablando ya únicamente de una diferencia partidista. Estamos hablando de dos visiones completamente distintas de país.
Por un lado, un oficialismo desesperado encabezado por la propia presidenta de la República que defiende, protege y blinda a sus personajes acusados de involucrarse con bandas de criminales -a costa de poner en riesgo al país-, y del otro lado, quienes siguen creyendo en la libertad, en la legalidad y en la necesidad de construir un México donde el Estado no se arrodille frente al crimen organizado y el combatirlo no genere la persecución política y el descrédito.
Lo vivido este sábado en Chihuahua nos llena de orgullo y de esperanza. Fue una demostración contundente de que no podemos rendirnos. Se sintió en el ambiente. Se vibró en cada mensaje. Se reflejó en la presencia de miles de chihuahuenses que salieron a defender a una gobernadora que no se ha escondido ni un instante y que ha enfrentado cada ataque con determinación y carácter. Chihuahua habló fuerte y claro. No fue una movilización impulsada por el miedo. Fue una movilización impulsada por la convicción de que cuando se comete una injusticia, la ciudadanía tiene el derecho y la obligación de levantar la voz.
En Acción Nacional estamos con Maru. Lo estamos porque creemos en ella, porque conocemos su trayectoria, porque sabemos de los resultados que ha entregado a las familias chihuahuenses y porque reconocemos, como millones de mexicanas y mexicanos, que lo que hoy enfrenta tiene todos los elementos de una persecución política. Ella tiene el respaldo de su estado, de su partido y de millones de mexicanas y mexicanos en todo el país que observan con preocupación cómo las instituciones del Estado comienzan a utilizarse con criterios políticos y no jurídicos porque ese es el fondo del problema.
Mientras una gobernadora de oposición es sometida a una presión permanente por haber enfrentado al crimen organizado y por haber cumplido con su deber, vemos cómo personajes cercanos al oficialismo reciben protección, silencio o explicaciones que buscan justificar lo injustificable, por eso resulta tan revelador lo ocurrido con el intento de juicio político promovido contra Maru Campos.
Hicieron anuncios, convocaron conferencias, generaron titulares y pretendieron construir una narrativa de culpabilidad anticipada. Sin embargo, cuando llegó el momento de sostener jurídicamente sus acusaciones, ni siquiera fueron capaces de ratificar la solicitud dentro del plazo legal establecido.
La propia presidenta de la Cámara de Diputados, la diputada Kenia López Rabadán, confirmó que el plazo venció y que los promoventes no acudieron a ratificar su petición. Así terminó un episodio que demuestra que muchas veces el objetivo no es encontrar justicia, sino fabricar escándalos, crear cortinas de humo.
Por eso, a lo largo del encuentro, una consigna fue cobrando fuerza hasta convertirse en la voz de miles de personas: Yo con Maru. No es solamente un lema. Es una definición. Es una manera de decir que estamos del lado de quien enfrenta al crimen y no del lado de quien lo tolera y hay una imagen que retrata perfectamente el momento que vive el país. Por eso miles de panistas en todo México nos hemos puesto con orgullo la camiseta de “Yo con Maru”. Lo hicimos en Chihuahua. Lo hicieron nuestras senadoras y senadores. Lo han hecho dirigentes, legisladores y ciudadanos. En contraste, no hemos visto a un solo morenista ponerse una camiseta que diga “Yo con Rocha”. Ni uno solo, esa diferencia no es casualidad. Cuando hay convicción. Cuando existe certeza moral. Por eso unos salen a defender con orgullo y otros prefieren guardar silencio, por eso unos dan la cara y otros se esconden detrás de comunicados. Preocupa que, frente a los escándalos que involucran a figuras relevantes de Morena en distintos puntos del país, la respuesta del gobierno siga siendo la misma: envolver cualquier cuestionamiento legítimo en una narrativa de confrontación entre patriotas y “traidores” que solo existen en su imaginario. En lugar de aclarar dudas, investigar responsabilidades o rendir cuentas, se recurre al discurso de la soberanía, la defensa de la patria y la transformación como un escudo político para descalificar a quienes exigen explicaciones. Que les quede muy claro: nadie está en contra de México ni del amor a nuestra patria. Nadie está atacando a México. Morena no es México. Es preocupante utilizar esos sentimientos compartidos por millones de mexicanas y mexicanos para desviar la atención de problemas concretos. La defensa de la soberanía nacional no puede convertirse en una excusa para evitar la rendición de cuentas, ni el respaldo popular puede sustituir la obligación constitucional de transparentar decisiones y esclarecer conductas indebidas de servidores públicos o dirigentes partidistas. No vamos a aceptar que se persiga a quienes combaten al crimen mientras se protege a quienes están rodeados de cuestionamientos. No podemos aceptar que existan gobernadores de primera y gobernadores de segunda dependiendo del color de su partido. En Acción Nacional no tenemos dudas sobre de qué lado estamos. Frente a los intentos de intimidación y al uso faccioso de las instituciones, estaremos junto a Maru Campos porque sabemos que esta causa trasciende a una persona o a un gobierno. Lo que está en juego es algo mucho más importante: el derecho de millones de mexicanas y mexicanos a vivir en un país donde la ley se apliquen con imparcialidad y donde pensar distinto no sea motivo de persecución. Por eso, desde Chihuahua se envía hoy un mensaje que debe escucharse en todo México: no van a dividirnos, no van a doblegarnos y no van a lograr que guardemos silencio frente a una injusticia. Mientras desde el oficialismo el mensaje es de desesperación, impunidad y contubernio. POR JORGE ROMERO HERRERA PRESIDENTE DEL PARTIDO ACCIÓN NACIONAL
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