Nacionales
Selección Mexicana; rotundo fracaso, negocio redondo
Opinión de Eduardo Gaytán Mendieta / Expansión /
Sin importar cuán estrepitosa sea la caída, sin importar el tamaño de la humillación (deportivamente hablando) y, ¿qué más da si ya son 10, 15, 25, 40 decepciones, desamores y desencuentros que nos ha dado ‘el tricolor’? Da igual el escenario: Copa Mundial, Copa América, Copa Confederaciones (que ya se ganó; el garbanzo de a libra), la historia se repite, una y otra y otra vez. El bucle sin fin. Pero no, no vengo a hablar, exponer y mucho menos debatir las carencias y cuitas de la Selección Mexicana desde el punto de vista futbolístico ni deportivo, sino a tratar de comprender junto a ustedes el exitoso fenómeno social y económico que representa ‘el equipo de todos’, y cómo es que, después de tanto traspié, continúa siendo un negocio más que rentable y próspero.
Consideremos pues esta colaboración como un norte corporativo aplicable, más que un recipiente de lamentaciones, injurias e improperios contra aquello que llamamos ‘el equipo nacional’. Y como bienvenida, apenas cruzando el umbral de lo futbolístico, nos encontramos con un muy bien aplicado principio básico de la mercadotecnia, a rajatabla. Creo que reconocer el poder del consumidor, en este caso alrededor de 130 millones de clientes potenciales, es el pilar más sólido sobre el que descansa el producto denominado Selección Mexicana. Al cliente lo que pida. ‘Llegaremos al quinto partido’, ‘ahora sí conquistaremos Sudamérica’, ‘imaginemos cosas chingonas’, ‘¡sí se puede!’. Decirle al consumidor aquello que quiere escuchar. Y ¿cuál es el ingrediente secreto de esta estrategia ganadora? ¿Nacionalismo, sentido de identidad, sentido de pertenencia, creación de comunidad, deseo de triunfo, el nuevo jersey original? Todas son correctas. Todas y todos somos México, por lo tanto, todas y todos estamos invitados a la fiesta. A la fiesta que genera miles de millones gracias al retorcido patriotismo que, a lo largo de los décadas, los directivos han consolidado y perfeccionado; 3,600 millones de pesos sólo por derechos de transmisión, sin contar patrocinios, boletaje ni mercancía. Millardos y beneficios económicos única y exclusivamente para los empresarios, ¡y está bien! porque eso es justamente la Selección Mexicana, un negocio, ¡y vaya negocio! ¿A cambio de qué? De esperanza. Sin embargo, en este punto es necesaria una reflexión enfática con tintes de aclaración y señales de advertencia: el futbol no es la patria. Mucho menos la guerra. La selección no tiene himno. México no es quien juega. Insisto, es un equipo de futbol, no más. Frases como ‘el equipo de todos’, ‘somos México’, y ‘jugamos todos’, no son más que una creativa retahíla confeccionada por los medios y por los de ‘pantalón largo’ para enardecer el pseudo nacionalismo del que ya hablamos, y por supuesto, fortalecer el ‘business’. Y considero que, este discurso de patriotismo futbolero que pareciera estar más que desgastado y devaluado, social y económicamente continúa funcionado a las mil maravillas, al generar una derrama económica multimillonaria en nuestro país, y ¿qué decir de los dólares provenientes de la nostalgia de nuestros compatriotas en Estados Unidos? Y aquí sí, todos ganan; los restaurantes, los bares, los 2×1 en ropa tricolor, los viajes para ir a apoyar al ‘Tri’, las casas de apuestas… Insisto, negocio redondo mediante la venta de un producto que promete nacionalismo (pero obviamente no lo cumple, ni de cerca), y del que la afición, es decir la población mexicana, no obtiene ningún beneficio más que la esperanza de ver a “su equipo” (que en realidad no lo es) triunfar y avanzar, o la decepción de que “México” (que en realidad no lo es) quede eliminado una vez más. Entonces, la esperanza, la expectativa y el morbo, venden.
Y desde mi punto de vista, la zona en la que juguemos (y no hablo únicamente de futbol, sino de negocios) también es determinante. No es que la Selección Mexicana haya decidido pertenecer a una de las confederaciones más cómodas y menos competitivas del planeta, sino que la geografía fue amable para que, por mucho tiempo, se posicionara como el gigante de la Concacaf (que ya no lo es). Una zona de confort, en la que ganarle a Honduras, a Guatemala, y lanzar una plegaria ante Estados Unidos generan mucho dinero, pero un grave estancamiento en lo futbolístico (¿qué más da?). Concluyo con las enseñanzas que, desde mi perspectiva y corporativamente hablando, nos deja la selección: dale a tus clientes un sentido de pertenencia, crea comunidad, eleva el sentimiento nacionalista, vende esperanza, y aún más importante, aprovecha las condiciones de la zona en las que juegas, y/o busca aquella confederación en la que te conviertas en un gigante. Entonces, ¡ganemos! y no me refiero al futbol.
Nacionales
Dejan ejecutada a una mujer en Villahermosa
La mañana de este viernes 05 de junio del 2026 se registró una fuerte movilización de cuerpos de seguridad en la zona de Lagartera Primera Sección, municipio de Centro, tras el hallazgo de una mujer sin signos vitales cerca de la entrada a Jolochero.
De acuerdo con el reporte policial, el cuerpo fue localizado alrededor de las 6:32 de la mañana. La víctima vestía playera azul marino, pantalón de mezclilla y tenis blancos con detalles en color rosa.
En el lugar también fue encontrada una cartulina con el siguiente mensaje:
“Se te habló 🐕 y te valió. Vamos sobre ustedes, ya los tenemos bien cuadrados. Los que sigan yendo en tu cuerda. No quisiste línea, ahora vas a ver qué pasa. Sigue con tu barredora.
Ya deja de reclutar menores para trabajar, tengan 🥚 y no sean mugrosos. Y tú Chiapas del pochi blanco sin número, estás listo.”
La zona fue acordonada por las autoridades para permitir el trabajo de peritos y agentes de investigación.
Hasta el momento, la mujer permanece en calidad de desconocida y serán las autoridades correspondientes quienes determinen las circunstancias de este hecho y la identidad de la víctima.
Columnas
Morena no es México, no se engañen
Opinión de Jorge Romero Herrera
El pasado fin de semana, fuimos testigos de dos eventos que mostraron fielmente lo que ya había descrito en pasadas colaboraciones: en México no estamos hablando ya únicamente de una diferencia partidista. Estamos hablando de dos visiones completamente distintas de país.
Por un lado, un oficialismo desesperado encabezado por la propia presidenta de la República que defiende, protege y blinda a sus personajes acusados de involucrarse con bandas de criminales -a costa de poner en riesgo al país-, y del otro lado, quienes siguen creyendo en la libertad, en la legalidad y en la necesidad de construir un México donde el Estado no se arrodille frente al crimen organizado y el combatirlo no genere la persecución política y el descrédito.
Lo vivido este sábado en Chihuahua nos llena de orgullo y de esperanza. Fue una demostración contundente de que no podemos rendirnos. Se sintió en el ambiente. Se vibró en cada mensaje. Se reflejó en la presencia de miles de chihuahuenses que salieron a defender a una gobernadora que no se ha escondido ni un instante y que ha enfrentado cada ataque con determinación y carácter. Chihuahua habló fuerte y claro. No fue una movilización impulsada por el miedo. Fue una movilización impulsada por la convicción de que cuando se comete una injusticia, la ciudadanía tiene el derecho y la obligación de levantar la voz.
En Acción Nacional estamos con Maru. Lo estamos porque creemos en ella, porque conocemos su trayectoria, porque sabemos de los resultados que ha entregado a las familias chihuahuenses y porque reconocemos, como millones de mexicanas y mexicanos, que lo que hoy enfrenta tiene todos los elementos de una persecución política. Ella tiene el respaldo de su estado, de su partido y de millones de mexicanas y mexicanos en todo el país que observan con preocupación cómo las instituciones del Estado comienzan a utilizarse con criterios políticos y no jurídicos porque ese es el fondo del problema.
Mientras una gobernadora de oposición es sometida a una presión permanente por haber enfrentado al crimen organizado y por haber cumplido con su deber, vemos cómo personajes cercanos al oficialismo reciben protección, silencio o explicaciones que buscan justificar lo injustificable, por eso resulta tan revelador lo ocurrido con el intento de juicio político promovido contra Maru Campos.
Hicieron anuncios, convocaron conferencias, generaron titulares y pretendieron construir una narrativa de culpabilidad anticipada. Sin embargo, cuando llegó el momento de sostener jurídicamente sus acusaciones, ni siquiera fueron capaces de ratificar la solicitud dentro del plazo legal establecido.
La propia presidenta de la Cámara de Diputados, la diputada Kenia López Rabadán, confirmó que el plazo venció y que los promoventes no acudieron a ratificar su petición. Así terminó un episodio que demuestra que muchas veces el objetivo no es encontrar justicia, sino fabricar escándalos, crear cortinas de humo.
Por eso, a lo largo del encuentro, una consigna fue cobrando fuerza hasta convertirse en la voz de miles de personas: Yo con Maru. No es solamente un lema. Es una definición. Es una manera de decir que estamos del lado de quien enfrenta al crimen y no del lado de quien lo tolera y hay una imagen que retrata perfectamente el momento que vive el país. Por eso miles de panistas en todo México nos hemos puesto con orgullo la camiseta de “Yo con Maru”. Lo hicimos en Chihuahua. Lo hicieron nuestras senadoras y senadores. Lo han hecho dirigentes, legisladores y ciudadanos. En contraste, no hemos visto a un solo morenista ponerse una camiseta que diga “Yo con Rocha”. Ni uno solo, esa diferencia no es casualidad. Cuando hay convicción. Cuando existe certeza moral. Por eso unos salen a defender con orgullo y otros prefieren guardar silencio, por eso unos dan la cara y otros se esconden detrás de comunicados. Preocupa que, frente a los escándalos que involucran a figuras relevantes de Morena en distintos puntos del país, la respuesta del gobierno siga siendo la misma: envolver cualquier cuestionamiento legítimo en una narrativa de confrontación entre patriotas y “traidores” que solo existen en su imaginario. En lugar de aclarar dudas, investigar responsabilidades o rendir cuentas, se recurre al discurso de la soberanía, la defensa de la patria y la transformación como un escudo político para descalificar a quienes exigen explicaciones. Que les quede muy claro: nadie está en contra de México ni del amor a nuestra patria. Nadie está atacando a México. Morena no es México. Es preocupante utilizar esos sentimientos compartidos por millones de mexicanas y mexicanos para desviar la atención de problemas concretos. La defensa de la soberanía nacional no puede convertirse en una excusa para evitar la rendición de cuentas, ni el respaldo popular puede sustituir la obligación constitucional de transparentar decisiones y esclarecer conductas indebidas de servidores públicos o dirigentes partidistas. No vamos a aceptar que se persiga a quienes combaten al crimen mientras se protege a quienes están rodeados de cuestionamientos. No podemos aceptar que existan gobernadores de primera y gobernadores de segunda dependiendo del color de su partido. En Acción Nacional no tenemos dudas sobre de qué lado estamos. Frente a los intentos de intimidación y al uso faccioso de las instituciones, estaremos junto a Maru Campos porque sabemos que esta causa trasciende a una persona o a un gobierno. Lo que está en juego es algo mucho más importante: el derecho de millones de mexicanas y mexicanos a vivir en un país donde la ley se apliquen con imparcialidad y donde pensar distinto no sea motivo de persecución. Por eso, desde Chihuahua se envía hoy un mensaje que debe escucharse en todo México: no van a dividirnos, no van a doblegarnos y no van a lograr que guardemos silencio frente a una injusticia. Mientras desde el oficialismo el mensaje es de desesperación, impunidad y contubernio. POR JORGE ROMERO HERRERA PRESIDENTE DEL PARTIDO ACCIÓN NACIONAL
Nacionales
Menor sin vida es hallado en el interior de una maleta en Tecate, Baja California
En un camino de terracería ubicado en la Sección Cafetalera de la colonia Nueva Hindú, en Tecate, Baja California, fue localizado el cuerpo de un pequeño de entre 4 y 5 años de edad dentro de una maleta abandonada.
Vecinos alertaron a las autoridades sobre el equipaje
Quienes habitan esa zona fueron los que dieron aviso a la policía acerca de una valija tirada a un costado de la vialidad.
Una vez en el sitio, los oficiales confirmaron que en el interior del equipamiento se encontraba el cuerpo de un niño, por lo que procedieron a delimitar la zona mientras aguardaban la llegada de los peritos forenses.
Como parte de las indagatorias correspondientes, efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional se trasladaron al punto para custodiar el perímetro.
Sobre el estado del menor, los primeros informes refieren que “el cuerpo del niño estaba calcinado”.
Incógnita sobre la identidad y las causas del deceso
Por el momento no se ha podido establecer quién era el niño hallado sin vida, ni tampoco se ha determinado lo que provocó su fallecimiento.
De acuerdo con la información disponible, hasta el momento se desconoce la identidad del niño víctima, así como la causa de muerte.
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