Columnas
Zambada alega locura y Archivaldo se sabe cercado
Opinión de Raúl Rodríguez | El Universal |
Desde Nueva York y Culiacán llegan noticias: por una parte, el fundador del Cártel del Pacífico, Ismael Zambada García, alega demencia para ser excarcelado de un centro de detención de Brooklyn y repatriado a México, mientras que, por otra, recrudecen la inseguridad y la violencia en Sinaloa como expresión inequívoca -según las autoridades federales- de que se cierra el cerco para la captura de Iván Archivaldo Guzmán Salazar, actual cabeza de “Los Chapitos”, una de las dos facciones en guerra por el control del cártel desde la condena en Estados Unidos a su padre y cofundador de la organización criminal, Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, en febrero de 2019, y en abierta e imparable escalada tras la traición y entrega de “El Mayo” a la justicia estadounidense en julio de 2024.
Frank Pérez, abogado de Zambada García quien se ha declarado culpable de los delitos que se le imputan y está en espera actualmente de que las autoridades estadounidenses decidan dónde cumplirá su sentencia por narcotráfico, asegura que el centro de detención de Nueva York donde actualmente está recluido su defendido detectó que presenta “demencia en etapa temprana”, un deterioro progresivo que afecta la memoria, el pensamiento, el lenguaje y la capacidad de realizar actividades cotidianas, además de diabetes, dificultades en las rodillas y un deterioro general de salud.
Tal condición invalida o por lo menos pone en duda las declaraciones sobre los delitos que le imputan o la información que, como parte de un acuerdo con los fiscales de la corte de Nueva York, pudiera aportar.
Pérez explica que, de hecho, esa es la argumentación que desde febrero pasado interpusieron -y respecto a la cual aún no hay respuesta- para solicitar la repatriación de “El Mayo” Zambada para que cumpla su sentencia en una cárcel mexicana.
El defensor del capo argumenta que el estado actual de “El Mayo” no le permitiría resistir condiciones de aislamiento extremo como las que enfrenta su exsocio Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera en el ADX Florence en Colorado.
“El Mayo” Zambada, como se recordará, se declaró culpable ante la justicia estadounidense y evito así ir a juicio. Reconoció haber dirigido el Cártel de Sinaloa o del Pacífico por más de cinco décadas, sobornado a autoridades y participado en actividades criminales entre 1989 y 2024. Aceptó, además, el pago de una multa de 15 mil millones de dólares y pidió perdón a las víctimas de los actos del cártel.
El abogado Frank Ruiz explica que Zambada se declaró culpable porque reconoció que efectivamente cometió los delitos imputados y desea asumir la responsabilidad y precisa que el capo no busca obtener reducciones de pena ni ventajas. “No está cooperando con ningún gobierno, ni americano ni mexicano, y no lo hace porque no le conviene, ya tiene 75 años y pasará lo que le resta de vida en la cárcel”, agrega.
Pero funcionarios estadounidenses no dan su brazo a torcer: “Morirá en una cárcel federal, donde está su lugar” dijo la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, mientras que Terrance Cole, administrador de la DEA, indicó que este caso demuestra que los líderes de cárteles mexicanos no son intocables ante la justicia.
Mientras tanto en Culiacán ocurrió el martes pasado un hecho más de la violencia cotidiana que se vive en la capital de Sinaloa, pero éste con lo que no pocos ven alarmados como una dramática advertencia de “Los Chapitos” de lo que podría ocurrir si, como perciben, se cierra más el cerco contra su líder Iván Archivaldo Guzmán Salazar:
La camioneta oficial asignada a Eneyda Rocha Ruiz, presidenta del Sistema DIF de Sinaloa e hija del gobernador Rubén Rocha Moya, fue atacada a tiros en un hecho que se investiga como intento de robo, pero que no descarta la hipótesis de tentativa de secuestro de la nieta del mandatario que viajaba en el vehículo y que resultó ilesa.
Poco antes, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch había encabezado ahí en Culiacán, al igual que cada quince días, la reunión del gabinete de seguridad, en la que -según fuentes de la propia dependencia- se hizo una evaluación muy detallada de lo que se considera la inminente captura de Iván Archivaldo.
Solo con un golpe de ese tamaño podría compensarse el daño causado a la credibilidad de las fuerzas armadas, sobre todo a la Marina, con el escándalo de la red de huachicol fiscal.
Instantáneas:
- NEPOTISMO Y ELECCIONES. Se vislumbra muy angosto y arriesgado el camino que ha comenzado a recorrer Morena rumbo a las elecciones de 2027 en algunos estados del país. La tensión entre la que se avanza plantea la disyuntiva de disciplinarse con una directriz marcada por la presidenta Sheinbaum o acatar el respaldo popular y una victoria prácticamente asegurada de militantes que ahora se ven impedidos por el acatamiento de esa directriz y que, inevitablemente, daría lugar a airados señalamiento de autoritarismo. Un caso emblemático es el de Guerrero con el senador Félix Salgado Macedonio, padre de la gobernadora Evelyn Salgado. Líder histórico del movimiento encabezado por AMLO, su desempeño ha sido siempre polémico. ¿Se acuerda cuando en el Palacio Legislativo de San Lázaro era diputado federal en 1988 y al denunciar el fraude electoral Cuauhtémoc Cárdenas mostró dos costales de boletas electorales quemadas que encontró en un basurero? Esa personalidad polémica lo ha colocado a la cabeza de las preferencias de los morenistas guerrerenses para ser candidato a gobernador. La presidenta Sheinbaum planteó una iniciativa de ley para que familiares directos de personas en cargos de elección popular no puedan aspirar a sucederlos en el período inmediato a partir de 2027. La ley se aprobó, pero su entrada en vigor se postergó hasta 2030. La dirigencia nacional de Morena, sin embargo, dispuso que su militancia la aplique desde 2027. De ahí que, como en el caso de Guerrero, se planteé la pregunta: ¿serán autoritarios al imponer esa norma a liderazgos históricos o reafirmarán su máxima partidista de hacer lo que diga el pueblo sabio?
- “EL POLLO” EN SLP. Un caso similar se presenta en San Luis Potosí. Ahí la que pretende suceder en la gubernatura a Ricardo Gallardo Cardona, mejor conocido como “el Pollo”, es su esposa la senadora Ruth González Silva. Ella, como militante del Partido Verde libra el acuerdo morenista y del impedimento legal de suceder a una familiar directo en el período inmediato que entrará en vigor hasta 2030. Sin embargo, genera más tensiones con su aliado guinda. Pero la senadora González Silva, quien ya aparece en campañas de posicionamiento de imagen en la capital potosina, no quita el dedo del renglón: “… respeto la opinión de la presidenta Sheinbaum, pero es la gente la que va a decidir”.
- MALA RACHA. No es la mejor racha la que parece estar pasando en los pasillos de San Lázaro el diputado Ricardo Monreal. Primero le apostó a que el contralor interno del INE, Víctor Hugo Carvente Conteras, podría intimidar a consejerías (específicamente las de Dania Ravel y Claudia Zavala) con un expediente de hace cuatro años por respaldar la decisión de suspender la revocación de mandato por falta de presupuesto, pero la jugada resultó un bumerán que exhibió una intención de manipular al árbitro electoral. Después, en un intento por corregir, recurrió a Sergio Gutiérrez Luna para que enviara un oficio pidiendo desistirse de un caso obsoleto y muerto. Pero resulta que Gutiérrez Luna ya es vicepresidente de la mesa directiva y la única vía para un desistimiento de esa naturaleza es la presidenta de esa mesa directiva, hoy a cargo de la panista Kenia López Rabadán, quien no está dispuesta a entrar en esas maniobras. La bancada legislativa morenista revisa con lupa este tipo de errores de su coordinador, al igual que la senatorial lo hace con su líder Adán Augusto López. De esto también están muy atentos en Palacio Nacional.
- OTRA DEL SECTOR SALUD. Más allá del ya de por sí complicado abasto de medicamentos, hay una controversia legal en la proveeduría del IMSS-Bienestar: se trata de los servicios de limpieza de instalaciones. A pesar de que existe una inconformidad en marcha, bajo el expediente No. INC/001/2025, las autoridades ceden a las presiones de las empresas Jared, Lamap y Armot, de Juan José Reyes, en defensa de su contrato por más de tres mil millones de pesos. De poco ha servido seguir cauces legales cuando la dependencia da entrada a escritos sin sustento jurídico o justificación procesal alguna con el fin de evitar la reposición del procedimiento y del fallo. Ganar tiempo pues, porque no se puede interrumpir un servicio vital para la infraestructura médica: el mantenimiento de la limpieza.
@RaulRodriguezC
raulrodriguezcortes.com.mx
Columnas
Morena no es México, no se engañen
Opinión de Jorge Romero Herrera
El pasado fin de semana, fuimos testigos de dos eventos que mostraron fielmente lo que ya había descrito en pasadas colaboraciones: en México no estamos hablando ya únicamente de una diferencia partidista. Estamos hablando de dos visiones completamente distintas de país.
Por un lado, un oficialismo desesperado encabezado por la propia presidenta de la República que defiende, protege y blinda a sus personajes acusados de involucrarse con bandas de criminales -a costa de poner en riesgo al país-, y del otro lado, quienes siguen creyendo en la libertad, en la legalidad y en la necesidad de construir un México donde el Estado no se arrodille frente al crimen organizado y el combatirlo no genere la persecución política y el descrédito.
Lo vivido este sábado en Chihuahua nos llena de orgullo y de esperanza. Fue una demostración contundente de que no podemos rendirnos. Se sintió en el ambiente. Se vibró en cada mensaje. Se reflejó en la presencia de miles de chihuahuenses que salieron a defender a una gobernadora que no se ha escondido ni un instante y que ha enfrentado cada ataque con determinación y carácter. Chihuahua habló fuerte y claro. No fue una movilización impulsada por el miedo. Fue una movilización impulsada por la convicción de que cuando se comete una injusticia, la ciudadanía tiene el derecho y la obligación de levantar la voz.
En Acción Nacional estamos con Maru. Lo estamos porque creemos en ella, porque conocemos su trayectoria, porque sabemos de los resultados que ha entregado a las familias chihuahuenses y porque reconocemos, como millones de mexicanas y mexicanos, que lo que hoy enfrenta tiene todos los elementos de una persecución política. Ella tiene el respaldo de su estado, de su partido y de millones de mexicanas y mexicanos en todo el país que observan con preocupación cómo las instituciones del Estado comienzan a utilizarse con criterios políticos y no jurídicos porque ese es el fondo del problema.
Mientras una gobernadora de oposición es sometida a una presión permanente por haber enfrentado al crimen organizado y por haber cumplido con su deber, vemos cómo personajes cercanos al oficialismo reciben protección, silencio o explicaciones que buscan justificar lo injustificable, por eso resulta tan revelador lo ocurrido con el intento de juicio político promovido contra Maru Campos.
Hicieron anuncios, convocaron conferencias, generaron titulares y pretendieron construir una narrativa de culpabilidad anticipada. Sin embargo, cuando llegó el momento de sostener jurídicamente sus acusaciones, ni siquiera fueron capaces de ratificar la solicitud dentro del plazo legal establecido.
La propia presidenta de la Cámara de Diputados, la diputada Kenia López Rabadán, confirmó que el plazo venció y que los promoventes no acudieron a ratificar su petición. Así terminó un episodio que demuestra que muchas veces el objetivo no es encontrar justicia, sino fabricar escándalos, crear cortinas de humo.
Por eso, a lo largo del encuentro, una consigna fue cobrando fuerza hasta convertirse en la voz de miles de personas: Yo con Maru. No es solamente un lema. Es una definición. Es una manera de decir que estamos del lado de quien enfrenta al crimen y no del lado de quien lo tolera y hay una imagen que retrata perfectamente el momento que vive el país. Por eso miles de panistas en todo México nos hemos puesto con orgullo la camiseta de “Yo con Maru”. Lo hicimos en Chihuahua. Lo hicieron nuestras senadoras y senadores. Lo han hecho dirigentes, legisladores y ciudadanos. En contraste, no hemos visto a un solo morenista ponerse una camiseta que diga “Yo con Rocha”. Ni uno solo, esa diferencia no es casualidad. Cuando hay convicción. Cuando existe certeza moral. Por eso unos salen a defender con orgullo y otros prefieren guardar silencio, por eso unos dan la cara y otros se esconden detrás de comunicados. Preocupa que, frente a los escándalos que involucran a figuras relevantes de Morena en distintos puntos del país, la respuesta del gobierno siga siendo la misma: envolver cualquier cuestionamiento legítimo en una narrativa de confrontación entre patriotas y “traidores” que solo existen en su imaginario. En lugar de aclarar dudas, investigar responsabilidades o rendir cuentas, se recurre al discurso de la soberanía, la defensa de la patria y la transformación como un escudo político para descalificar a quienes exigen explicaciones. Que les quede muy claro: nadie está en contra de México ni del amor a nuestra patria. Nadie está atacando a México. Morena no es México. Es preocupante utilizar esos sentimientos compartidos por millones de mexicanas y mexicanos para desviar la atención de problemas concretos. La defensa de la soberanía nacional no puede convertirse en una excusa para evitar la rendición de cuentas, ni el respaldo popular puede sustituir la obligación constitucional de transparentar decisiones y esclarecer conductas indebidas de servidores públicos o dirigentes partidistas. No vamos a aceptar que se persiga a quienes combaten al crimen mientras se protege a quienes están rodeados de cuestionamientos. No podemos aceptar que existan gobernadores de primera y gobernadores de segunda dependiendo del color de su partido. En Acción Nacional no tenemos dudas sobre de qué lado estamos. Frente a los intentos de intimidación y al uso faccioso de las instituciones, estaremos junto a Maru Campos porque sabemos que esta causa trasciende a una persona o a un gobierno. Lo que está en juego es algo mucho más importante: el derecho de millones de mexicanas y mexicanos a vivir en un país donde la ley se apliquen con imparcialidad y donde pensar distinto no sea motivo de persecución. Por eso, desde Chihuahua se envía hoy un mensaje que debe escucharse en todo México: no van a dividirnos, no van a doblegarnos y no van a lograr que guardemos silencio frente a una injusticia. Mientras desde el oficialismo el mensaje es de desesperación, impunidad y contubernio. POR JORGE ROMERO HERRERA PRESIDENTE DEL PARTIDO ACCIÓN NACIONAL
Columnas
Sheinbaum relanza al PAN
Opinión de Juan Ignacio Zavala | El Heraldo de México |
Lo que el PAN rompió, lo pega Claudia. Jorge Romero, presidente del PAN, ha intentado de manera infructuosa poner a su partido en la órbita de la opinión pública. También ha hecho intentos de reconstruir las relaciones rotas hace mucho tiempo en ese partido con poco éxito. Ha intentado acercarse a los dos expresidentes salidos de ese partido y siempre ha tenido palabras amables para ellos, pero nada de un evento juntos. El PAN continuaba igual que antes: a la deriva y sin causas visibles.
Hasta que Claudia Sheinbaum decidió atacar de frente a la gobernadora panista Maru Campos. En efecto, la Presidenta y su partido emprendieron una ruda ofensiva en contra de la chihuahuense, que jamás se imaginó estar en medio de una polémica nacional y que su nombre destacara en todos los noticieros y redes sociales. El PAN entendió que era su oportunidad de oro y montó enseguida una defensa de su gobernadora y la arroparon desde un inicio. Campos se dedicó a dar entrevistas por doquier y a denunciar la persecución en su contra. Finalmente, la oposición panista tenía una causa propia y quien la representara.
Se puede decir que este “relanzamiento del PAN” corrió a cargo de Claudia Sheinbaum. Fue ella la que empezó los ataques contra Campos y, más aún, insiste en mantener los señalamientos. Ya ha sido muy comentado que la intención oficial es igualar los marcadores de la denuncia estadounidense por Rocha Moya, Inzunza y demás morenistas que son reclamados por la justicia de ese país. Por eso a sus gobernantes calificados como narcos quieren equiparar a una panista acusada de traición a la patria por transgredir la ley en la cooperación con la CIA. No es poca cosa. Y en lo que deciden qué hacer con los morenistas y sus relaciones con el crimen organizado, han comenzado un proceso contra la gobernadora de Chihuahua. Con la diferencia de que todo lo que sucede con la chihuahuense lo sabe la población: la acusación, el citatorio, las fecha del citatorio, el recibimiento de éste, quiénes lo entregaron y quiénes lo recibieron. Todo. En el caso de Rocha Moya e Inzunza no sabemos nada. Ellos dijeron que fueron a la FGR, pero nadie vio nada, todo lo hacen a escondidas.
Al igual que en su informe del día de ayer, parece que la Presidenta ha escogido el combate al crimen como eje discursivo para compararse con los gobiernos pasados y marcar una diferencia con Estados Unidos. Su problema no es de discurso, sino de realidad, pues los señalados son de su partido y parece que vienen varios nombres más de esos que la Presidenta les dice “compañeros de lucha”.
El fin de semana, en Chihuahua, los panistas armaron un evento de apoyo a Maru Campos. Lo que quedó claro es que el panismo ya tiene un grito en la calle y se está organizando para dar la batalla en un campo de acción que tendrá que ver con el combate al crimen organizado. En ese evento estuvieron juntos Felipe Calderón y Vicente Fox, algo que no sucedía desde hace años. Los expresidentes panistas se mostraron felices de estar arengando a la gente nuevamente, los panistas muy contentos de tener sus líderes de nivel nacional juntos, y todo gracias a doña Claudia. Nadie sabe para quién trabaja.
POR JUAN IGNACIO ZAVALA
@juanizavala
Columnas
Incongruencias
Opinión de Raymundo Riva Palacio
¿Cómo funciona la mente de la presidenta Claudia Sheinbaum? Uno de sus atributos ha sido su formación de científica que utiliza el método científico para generar conocimiento, mediante el análisis de datos basados en evidencias y formular soluciones a los problemas. Sin embargo, después de dos años en el poder, puso seis metros bajo tierra a la cientificidad. Como vieron el domingo, el pragmatismo tecnocrático que mostró en el arranque de su sexenio, lo cambió por la ideología. Su sesgo incubado la sacó del clóset y redefinió su gobierno, la relación con Estados Unidos y, de seguir lo que trazó, la historia mexicana.
Sepultada la cabeza fría y finalmente expuesta su sangre caliente, la presidenta, tardó menos de 24 horas en mostrar la incongruencia intelectual del momento cúspide de su discurso para conmemorar su triunfo electoral hace dos años, la denuncia del intervencionismo de Estados Unidos en la política interna de México y en las elecciones intermedias del próximo año. Lo hizo hablando ayer de Colombia, al sumarse a la posición del presidente Gustavo Petro, y señalar posible fraude en las elecciones presidenciales en ese país. ¿Por qué tenía que meterse?
No hay ninguna diferencia entre lo que denunció del gobierno de Donald Trump y lo que declaró sobre las elecciones en Colombia. Fue tan injerencista como Trump, mostrando la debilidad de su argumento y la forma sesgada y maniquea cómo ve la intromisión en los asuntos internos de otros países: si es para apoyar a gobiernos con quienes tiene identificación ideológica y política, o cuestionar a gobiernos que piensan diferente al suyo, no hay intervencionismo. Todo lo demás, sí. Su mente funciona con parcialidad de variables, donde excluye todas aquellas que son relevantes, pero no se ajustan a su pensamiento.
Esta contradicción es lo que funcionarios estadounidenses califican como una hipocresía. Ella, quizás, ni siquiera lo puede ver. En Barcelona, donde acudió a un encuentro de líderes convocados por el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, se tomó una fotografía con un letrero donde pedía “justicia” para Cristina Fernández, la expresidenta argentina que está en prisión domiciliaria por un fraude de más de 500 millones de dólares. Sheinbaum ignoró, o no cree, que Fernández fue estuvo involucrada en un escandaloso caso de corrupción institucional y que pasó por la justicia argentina.
No ha cuidado tampoco su inclinación y pleno respaldo por el expresidente de Perú, Pedro Castillo -incluso recibió en Palacio Nacional a su abogado-, que fue condenado a 15 años de prisión por el delito de conspiración para una rebelión, tras un fallido autogolpe en 2022. La presidenta ha dicho que es una “injusticia” porque fue él quien cayó por un golpe de Estado y es víctima de persecución política. La justicia peruana tiene otros datos.
Con Ecuador mantiene un diferendo heredado por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, que le dio asilo al exvicepresidente Jorge Glas en 2023, pese a haber sido condenado por corrupción y estar sujeto a proceso por otros delitos. En reacción a ello, el presidente Daniel Noboa autorizó el asalto a la Embajada de México en Quito, violando tratados internacionales. Sheinbaum no ha resuelto el conflicto diplomático, y ha asegurado que no restablecerá las relaciones mientras Noboa siga siendo presidente.
Sheinbaum ha sido declarada persona non-grata en esos países, una categoría que solo comparte con dos expresidentes mexicanos, Vicente Fox y Felipe Calderón, que recibieron el mismo tratamiento por el expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por criticar el estado de la democracia en ese país. La presidenta, por el contrario, buscó coordinar acciones latinoamericanas para defender a Maduro cuando Estados Unidos intervino Venezuela para extraerlo y llevarlo ante los tribunales en Brooklyn, acusado de narcotráfico.
La presidenta, como antes lo hizo López Obrador, nunca se pronunció contra la falta de libertades en Cuba, Nicaragua y la Venezuela chavista, cuyos regímenes dictatoriales apoyó sin matices. Ella es parte de un movimiento que lleva ocho años en Palacio Nacional, que abiertamente intervino en las elecciones en Estados Unidos, cuando López Obrador pidió votar contra los republicanos, enviando recursos disfrazados de presupuesto para los consulados para hacer activismo político.
En su decantamiento por Petro e intervencionismo en los asuntos internos de Colombia, la presidenta dijo que previamente a las elecciones de este domingo había habido una ofensiva mediática y campañas de desinformación impulsadas por una red internacional, que fue una de sus denuncias el domingo, como parte de una conspiración de la ultraderecha internacional y de Estados Unidos.
Pero no impidió, sino al contrario, permitió que su coordinador de asesores, Jesús Ramírez Cuevas, el jefe de la propaganda obradorista e ideólogo de la polarización, financiara un canal dirigido por el español Pablo Iglesias -que es asesor de Sheinbaum-, por donde entró la maquinaria de propaganda del Kremlin, que se ha documentado generó por años campañas de desinformación a través de noticias falsas para incidir en procesos electorales en Estados Unidos y provocar desestabilización.
La posición binaria de Sheinbaum sobre el injerencismo y el intervencionismo es muy propio de la cultura del obradorismo, al igual que la discrecionalidad con la que aplican la Doctrina Estrada, siempre a flor de boca de la presidenta, pero que se aplica acorde de sus filias y fobias ideológicas. Esta dualidad intelectual y política la quita espacios de maniobra frente a Estados Unidos y anula sus demandas de no intervencionismo. Para poder mantener esa posición con eficacia, requiere de tener una autoridad política y diplomática, además de moral. Si no la tiene, ¿cómo puede esperar que la tomen en serio cuando aplica en otros lo que no quiere que le hagan a ella?
Funcionar bajo un pensamiento con parcialidad de variables, lleva en política a diagnósticos equivocados y conclusiones fallidas. Le ha quitado coherencia diplomática a su discurso -perdiendo autoridad en el mundo, cuando alguna vez fue respetado por la consistencia de sus principios-, y potencia argumentativa. La presidenta sigue perdiendo credibilidad y no lo ve de esa manera, lo que explica su posición intervencionista en Colombia.
No puede esgrimir neutralidad y tener la fuerza para denunciar el intervencionismo de Washington, porque su palabra ha perdido credibilidad frente a Estados Unidos. Al perder consistencia con su doble rasero de la autodeterminación, quedó expuesta por la mezcla de soberanía con protección política de criminales que hizo en su discurso, en momento donde su endurecimiento también existe del otro lado del Río Bravo.
rrivapalacio2024@gmail.com
-
Nacionaleshace 2 añosEmboscan a policía estatal de Michoacán hay 27 policías muertos
-
Estataleshace 2 añosLinchan a sicario por muchedumbre en Martínez de la Torre
-
Estataleshace 8 mesesDesastre en Poza Rica y la región por inundaciones
-
Estataleshace 3 añosMUERE PETROLERO TRAS SER BALEADO EN POZA RICA
-
Columnashace 2 añosReparto de “hueso” fractura al frente opositor

